Confirman explosión en pruebas en base militar

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AGENCIA

Cuatro días después de que el ministerio de Defensa ruso informó, en un escueto comunicado, que había ocurrido un accidente durante la prueba de un armamento en la región de Arjanguelsk, en el norte de Rusia, el director del Centro Nuclear de la ciudad de Sarov, Valentín Kostiukov, dio a conocer este lunes que el 8 de agosto explotó un propulsor nuclear a base de combustible líquido durante un experimento fallido en una plataforma marítima.

Lo hizo al revelar los nombres de los cinco ingenieros que murieron a consecuencia de la explosión, quienes -en sus palabras- formaban parte de la élite de la Corporación Nuclear de Rusia (RosAtom, por su acrónimo en ruso) al cual se subordina el Centro de Sarov, antes conocido como “Arzamas-16”, donde se fabricaron las primeras armas nucleares en la época soviética.

Kostiukov no se explica que salió mal en el experimento que estuvieron preparando durante todo un año y que costó la vida -enumerados conforme a la traducción literal de sus cargos- a Viacheslav Lipshev, jefe del grupo de experimentos científicos; Vladislav Yanovsky, subjefe del departamento de pruebas científicas; Serguei Pichuguin, ingeniero principal de pruebas; Yevgueni Korotayev, ingeniero especialista en electrónica del departamento„ y Aleksei Viushin, informático a cargo de diseñar equipos especiales y software.

La corporación RosAtom, hace dos días, admitió que el día 8 hubo una explosión durante la prueba de “un misil que utiliza radioisótopos en su propulsor” y también informó que se pudo realizar el rescate de otros tres ingenieros, lanzados al mar, que están hospitalizados con fuertes quemaduras.

En la medida en que fue trascendiendo la gravedad de lo que inicialmente se presentó como un simple accidente, las autoridades, tanto civiles como militares, tuvieron que reconocer que sí hubo una fuga radiactiva, aunque dijeron que se registró durante sólo una hora.

Los habitantes de la región de Arjanguelsk, curados de espanto por el habitual secretismo en casos similares, agotaron las existencias de yodo de todas las farmacias, según medios locales.

A partir de aquí, todo son especulaciones. Por razones comprensibles, las autoridades -escudándose en que la fabricación de nuevo armamento nuclear es secreto de Estado- no van a precisar para qué tipo de arma estaba destinado el propulsor que explotó.