Aumentan quejas por ataque de perros

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-En Coxquihui, ya cobraron una víctima

Por María Elena Ferral

Se incrementan las quejas de la ciudadanía, debido a la elevada presencia de los perros callejeros, los cuales además de ser un peligro para la salud pública, también son una amenaza para las personas, pues algunos son “bravos”, por lo que han sido atacadas por los canes en diferentes puntos del municipio, mismas que externan su molestia y piden una solución a la problemática, asegurando que los menores de edad corren riesgo.

El regidor Hatzel Gómez Ochoa, comisionado en salud y asistencia pública, explicó que ante las constantes quejas de la ciudadanía, han tomado cartas en el asunto, realizando notificaciones a los propietarios de las mascotas y que no se hacen responsables de las mismas, para que los atiendan y en cuanto a los perros en situación de calle, dijo que no pueden despojar al dueño de su mascota, porque no cuentan con una perrera municipal para ser canalizados, tampoco pueden ser obligados a atenderlos.

Gómez Ochoa mencionó que el seguimiento que de manera personal decidan darle a un caso de ataque, ya se tiene que tratar por otra vía como la jurídica y expuso dos casos que se registraron, uno en la colonia  Gutiérrez Barrios y otro en la colonia Primero de mayo, frente a un kínder, donde unos perros han mordido a personas, constantemente, y otro en el lugar conocido como “el cerrito”, perteneciente a la comunidad Anclón y Arenal, donde un perro atacó a un joven que iba a bordo de una motocicleta, por lo que se pidió a los dueño evitar un nuevo ataque que pudiera ser lamentable.

Es de señalar la peligrosidad en la que se han convertido los perros, no solo los que andan sueltos en las calles, sino los que sus dueños tienen en sus domicilios, cabe recordar el ataque que sufrió el pasado 10 de diciembre de 2018, el sexagenario Pastor González, de 62 años, en el municipio de Coxquihui, por unos perros que a mordidas le desgarraron ambos brazos, le mordieron el rostro y le desprendieron una oreja, cuando caminaba cerca del domicilio de la propietaria de feroces animales, propiedad de Guadalupe Luna y tras diez días de agonía, perdió la vida.