Lanza Cetmar 20, grito de ayuda

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* Estudiantes toman clases bajo los árboles

 

Por: Jesús Rodríguez.

 

Tamiahua

 

Autoridades del municipio de Tamiahua, lanzan un desesperado llamado al Gobierno de la República y asimismo al gobernador del Estado, Cuitláhuac García Jiménez, para resolver la precaria situación que vive el Centro de Estudios del Mar (CETMAR) Número 20, ubicado en la comunidad de la Estero de Milpas, y el cual no cuenta con las debidas instalaciones para realizar sus labores educativas.

 

De acuerdo con Irán Deysi García Solís, subagente municipal de la Guácima, desde hace más de tres años realizan gestiones con distintas instancias de gobierno para contar con instalaciones dignas y brindar atención a los 164 estudiantes que ahí cursan sus estudios, sin embargo no se ha dado la debida respuesta de las autoridades.

 

De acuerdo con un escrito hecho llegar a estar redacción, se describen las severas carencias por las que pasa la institución y que repercuten en la formación de los estudiantes, pues viven condiciones inhumanas e insalubres, pues algunos de los jóvenes tienen que tomar sus clases bajo los árboles.

 

“Estamos rentando una casa habitación, donde las recámaras son las aulas, están todos apilados, de hecho en común acuerdo por los padres tomamos la decisión de que nuestros hijos lleven un banquito o una silla para que tengan donde sentarse. Los pintarrones que los docentes utilizan son de papel ‘Contac’, utilizan cobijas como puertas de las recamaras para dividir un cuarto de otro”, entre otras necesidades describen los afectados.

 

“Hemos sido maginados y sufrido atropellos por instancias de gobierno hermanadas a este plantel educativo, nos han tratado con el pie izquierdo, no hemos tenido el trato justo que merecemos como plantel educativo, padres, alumnos y profesores hasta agresiones verbales hemos recibido”, agregaron los afectados.

 

Los padres de familia y maestros respaldan las labores de gestión que realiza la profesora, Patricia Jongitud, pero, lamentablemente, su voz no ha tenido eco para atender las demandas de la escuela, que está próxima a graduar a la primera generación de estudiantes.