Cae empresario en Ferrari, con armas… y a 160 km/h

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Tras una persecución de película, el empresario veracruzano, Fernando Padilla Farfán, fue detenido en Puebla cuando circulaba a más de 160 kilómetros por hora en un auto Ferrari F430, junto con tres de sus escoltas que lo custodiaban fuertemente armados en una camioneta.

 

La tarde de este jueves, el propietario de Comercialización y Construcción de Espacios Inmobiliarios (Cocei) y presidente del Consejo de Administración de la revista “Líder”, le "aventó" el coche y emprendió la huida de agentes viales que le marcaron el alto cuando manejaba el deportivo, color rojo, a toda velocidad sobre el Periférico, a la altura de la carretera federal a Atlixco.

 

Padilla Farfán fue el responsable de obras como el Puente Bicentenario, en el puerto de Veracruz; el distribuidor vial Lázaro Cárdenas, en Xalapa, y los colectores hidráulicos de Urano, en Boca del Río, realizadas en el sexenio pasado, donde se han señalado presuntas irregularidades y algunas acusaciones de fraude. 

De acuerdo con medios de Puebla, fueron necesarias cuatro patrullas que iniciaron una persecución para detener la "loca carrera" del Ferrari; sin embargo, una camioneta blanca marca Toyota, donde viajaban sus escoltas, les iba cerrando el paso.

 

Minutos después los oficiales les dieron alcance a los vehículos en Periférico y Camino Real a Cholula, con sentido hacia la pista, donde les solicitaron la documentación a los ocupantes. 

El conductor del Ferrari, quien iba acompañado de su esposa, Ana Victoria Cánovas, se identificó como Fernando Padilla Farfán y mencionó ser empresario del estado de Veracruz, pero no portaba su licencia de manejo. Además, el vehículo de reciente modelo tampoco llevaba placas de circulación ni engomado.

Al cuestionar a los sujetos que viajaban a bordo de la camioneta blanca, quienes portaban armas de fuego, estos se identificaron como escoltas del empresario.

Fernando Padilla Farfán, quien según medio electrónicos cuenta con órdenes de aprehensión por fraude, fue puesto a disposición de la  Procuraduría General de Justicia de Puebla por el delito de resistencia de particulares, mientras que los escoltas, quienes se identificaron como Pascual Escalona Rivera, Feliciano Arriaga y Silverio Moreno Mavil, quienes fueron trasladados ante las autoridades ministeriales por no haber podido acreditar la portación legal de las armas en ese momento.

Después de 7 horas de estar detenido, el empresario fue liberado tras pagar una fianza y varias multas por violar el Reglamento de Tránsito. 

Sobre las armas, se conoció que presentó la documentación para acreditar la legalidad de las mismas y los permisos de portación de sus escoltas, aunque las autoridades de Puebla no proporcionaron mayores detalles sobre el caso. 

El Ferrari no pudo ser arrastrado por una grúa, debido a que el empresario llegó al extremo de accionar un mecanismo para que su deportivo -con valor aproximado de 2.5 millones de pesos- quedara a ras de piso y no pudiera ser levantado.