
AGENCIA
Paolo Rossi, señalado en un añejo lío de apuestas que lo marginó de las canchas, lavó su imagen gracias a un partido de Copa del Mundo, mismo que le permitió alcanzar la gloria, hasta situar su estrella entre los héroes de todos los tiempos. Catalogado como villano y descalificado por los suyos, en la orgullosa Italia, el toscano padeció la ignominia, pero terminó en leyenda.
La memoria se remonta a 16 años en el tiempo. En la naciente década de los años 80 se disputó, en España, uno de los Mundiales más recordados, gracias a su colorido, magia y drama. El...