¡El fútbol mexicano está fuera de control!
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AGENCIA
El futbol mexicano atraviesa un momento de oscuridad. La crisis del balompié está en un momento álgido: sus protagonistas se encuentran en una total anarquía y los seguidores, lejos de provocar que el río vuelva a su cauce, lo alebrestan más. Dicen que la noche es más oscura cuando está a punto de amanecer, pero para ver el alba, los directivos de la Liga MX y la Federación Mexicana de Futbol deben tomar decisiones que marquen precedentes.
¡Todo está fuera de control!
El pasado fin de semana fue la clara prueba de ello. El jueves de Ascenso MX se canceló debido a la ola de violencia que azotó a Culiacán, Sinaloa por la captura de Ovidio Guzmán, uno de los capos más importantes del Cartel de Sinaloa. Un día después, pero en otra latitud de la República Mexicana, los Tiburones Rojos del Veracruz protestaron en el terreno de juego contra la falta de pagos por parte de la directiva encabezada por Fidel Kuri. Los futbolistas se quedaron inmóviles cuatro minutos en el arranque de su duelo contra Tigres y la visita mostró nula solidaridad al marcar dos goles.
La cereza en el pastel fue la batalla campal entre aficionados de Querétaro y San Luis que se vivió el domingo en el estadio Alfonso Lastras. La trifulca fue tal, que el encuentro se vio suspendido en la recta final.
Solamente es la punta del Iceberg, el 2019 ha mostrado lo peor de la Liga MX.
SUSPENSIÓN POR NARCOTRÁFICO
Uno de los problemas que más han azotado a México desde hace ya varios sexenios es el narcotráfico. Presidentes pasan y la estrategia correcta para erradicar el mal no ha llegado. El problema ya ha tocado el futbol con anterioridad, pero en 2019 lo hizo a tal grado que se tuvo que cancelar el partido correspondiente al jueves de ascenso entre Dorados y Atlante, a disputarse en la ciudad de Culiacán.
La tarde del 27 de octubre de 2019, la Guardia Nacional detuvo a Ovidio Guzmán, hijo del Chapo, y uno de los principales líderes del Cartel de Sinaloa desde la detención del Capo.
Un error en la estrategia del gobierno de Andrés Manuel López Obrador provocó que la ciudad se convirtiera en un campo de guerra. El partido se vio suspendido con los equipos concentrados en la ciudad y ahora se busca fecha para el cotejo pendiente. Con el final de la temporada encima, el Ascenso MX tendrá que buscar el mejor acomodo para dos instituciones que están en zona de Liguilla.
FALTA DE PAGOS
El Veracruz se ha encontrado en el ojo del huracán a lo largo del último año, si no es porque pagan para mantenerse en Primera División, es por la racha negativa de 40 partidos sin conocer la victoria de manera consecutiva y, si no, lo hacen debido a la falta de pagos que Fidel Kuri arrastra a sus jugadores a lo largo de los últimos meses. La semana pasada se especuló sobre la posibilidad de que los jugadores porteños no se presentaran a jugar contra Tigres. La situación provocaría el descenso y desafiliación de los Tiburones. La tensión creció cuando se supo que los capitanes de los 19 clubes habían hablado para detener la Liga en caso de ser necesario.
“El clima de Veracruz es de por sí lastimoso”, comenta Candia en entrevista con ESTO. “Es un bochorno tener un equipo que ya había perdido la categoría, porque no reunió el promedio necesario para mantenerse y con el pago muy elevado logró conservar la categoría. Pese a eso y algunos cambios de técnicos y jugadores, ha sido una especie de trámite jugar por los puntos con Veracruz, que es prácticamente un cheque al portador. Debería estar en la División de Ascenso”, articula el experto, quien destaca las promesas incumplidas del empresario Fidel Kuri, así como la desesperación de los futbolistas, quienes resuelven, en vez de un paro activo, no hacer por el balón, lo cual “ya es de por sí desagradable para los jugadores y el público”.
La FMF dispuso de un fondo para que la Comisión de Controversias pudiera liquidar el sueldo de los jugadores. Llegada la fecha de la cita, Veracruz sí se presentó a jugar, pero a manera de protesta, los escualos se quedaron inmóviles a lo largo de cuatro minutos. La polémica creció cuando Tigres disparó a puerta con los contrarios completamente parados y puso su marcador en ventaja de 2-0.
“La actitud de Tigres es casi inexplicable”, juzga el entrevistado. “Porque los jugadores habían avisado que no iban a participar en el juego y haber aprovechado para anotar en esas condiciones es una falta de responsabilidad y solidaridad. Las explicaciones que dan no me agradan. En un mundo egoísta y comercializado, que los Tigres no hayan aprovechado para tener un gesto con sus compañeros de profesión, es muy lamentable”, reprocha el sociólogo.
TRIFULCA EN SAN LUIS
Atlético de San Luis y Querétaro han mantenido una fuerte rivalidad a lo largo de sus años de historia. Por primera vez desde el Clausura 2013, el enfrentamiento se dio en Primera División, por lo que estaba claro que sería un partido de alto riesgo. La Secretaría de Seguridad Pública del estado puso a 900 elementos de seguridad para salvaguardar la integridad de las familias que asistieron al Alfonso Lastras, pero la cifra fue rebasada. La porra de los Gallos Blancos comenzó una trifulca, lanzaron una banca hacia una familia y golpearon a una niña que se encuentra hospitalizada.
La barra potosina entró en defensa de los suyos y comenzó una batalla campal por la que tuvieron que suspender el enfrentamiento en sus minutos finales. Las puertas de evacuación se abrieron y los aficionados se refugiaron en el campo. Algunos, aprovecharon para agredir a jugadores del Querétaro y la pelea siguió en las afueras del inmueble.


