Fiscalía acusa a expresidente de Brasil de lavado de dinero
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-Los cargos parten de acusaciones de que el ex mandatario ocultó la supuesta propiedad de un penthouse al frente de la playa en la ciudad de Guaruja
DE LA REDACCIÓN
Fiscales estatales de Brasil presentaron cargos contra el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva en una investigación por lavado de dinero, arrojando más dudas sobre la que en su día fuera una de las figuras políticas más destacadas de Brasil, ahora perseguido por acusaciones de corrupción.
Los cargos presentados por la fiscalía de Sao Paulo parten de acusaciones de que el ex mandatario ocultó la supuesta propiedad de un penthouse al frente de la playa en la ciudad de Guaruja.
Silva ha negado ser el dueño a la sombra del departamento, que pertenece a la constructora OAS. La empresa es uno de los grandes objetivos de una investigación federal paralela sobre corrupción que se centra en la petrolera estatal Petrobras. La semana pasada, Lula da Silva fue detenido para prestar declaración y la policía allanó su casa como parte del proceso.
Los cargos presentados el miércoles contra Silva tienen que ser aprobados ahora por un juez. En un comunicado, el que en su día fuera un inmensamente popular expresidente, dijo que los investigadores "no son imparciales" y que no tienen autoridad para llevar a cabo las pesquisas.
"Los cargos presentados por la oficina del fiscal general de Sao Paulo no son una novedad porque ya fueron anunciados en la revista Veja el 22 de enero de 2016", dijo Silva en un comunicado.
El pasado viernes, investigadores federales dijeron que estaban intentando averiguar si las mejoras realizadas al penthouse de Garuja y otro proyecto de construcción en una casa de campo, utilizada por Silva y su familia, constituían favores realizados a cambio de beneficios políticos.
Ambos lugares fueron sometidos a importantes remodelaciones pagadas por empresas constructoras que durante décadas tuvieron contratos con el gobierno federal. Las empresas están también en el centro del escándalo que asciende a los 2.000 millones de dólares de Petrobras.


