Invadir Venezuela costaría mucho a EU
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AGENCIA
Diosdado Cabello es un ave de tempestades de la política venezolana. Su importancia puede medirse por el tamaño de sus enemigos. El senador estadunidense anticastrista Marco Rubio lo tiene en la lista de sus rivales favoritos.
Exmilitar, compañero de andanzas de Hugo Chávez, es el actual presidente de la Asamblea Nacional Constituyente. Funciona, a un tiempo, como dirigente clave del gobernante Partido Socialista Unificado de Venezuela (PSUV) y bisagra con las fuerzas armadas.
Cabello es el mariscal de campo, el que le da forma al juego político nacional, el que organiza al partido y al chavismo como fuerza política. Cada vez que hay problemas, sale a recorrer el país. Está donde suceden las cosas, enfrentando los problemas. Tiene la virtud de elevar la moral de la gente en los momentos difíciles. Es, en los hechos, el complemento del presidente Nicolás Maduro en el terreno.
Una y otra vez lo han querido enfrentar con el mandatario. Una y otra vez, en la guerra de mentiras que acompaña el conflicto venezolano, se ha informado sobre la ruptura de ambos. No hay ninguna división con el presidente Nicolás Maduro. Caminamos juntos, me dice en la entrevista exclusiva que le dio a La Jornada, facilitada por Madelein García, de Telesur.
En la conversación, realizada en las instalaciones militares a un lado del puente Simón Bolívar, en San Antonio Táchira, están presentes, además, la mayoría de los jefes de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), a los que me presenta como sus amigos, y como viejos colaboradores de Hugo Chávez. Todos ellos están de magnífico humor. Salieron victoriosos de la prueba del intento de romper al ejército y establecer una cabeza de playa opositora, pretextando el paso de ayuda humanitaria.
Cabello no dejó pasar la ocasión para hacer escarnio de los derrotados. En su cuenta de Twitter publicó dos fotos en las que aparecen Iván Duque, Juan Guaidó, Marta Lucía Ramírez, Sebastián Piñera, Luis Almagro y el ministro colombiano de Defensa, Guillermo Botero, involucrados todos en el fracasado intento de romper la frontera con el pretexto de la ayuda alimentaria, con un par de mensajes: La cara de la derrota, no logramos sacarles una sonrisa, ni para la foto, escribió en uno. Me imagino esperando la llamada de su jefe del norte reclamándoles su ineptitud. Lo volveremos a repetir. Nosotros venceremos, puso en el otro.
Reproducimos la parte de la entrevista en la que Diosdado Cabello analiza las dificultades estadunidenses para emprender una aventura militar en Venezuela y las razones por las que las FANB se mantienen unidas.
-Una vez que fracasó la ofensiva opositora, ¿qué posibilidades le ve a una invasión militar estadunidense?
-La invasión es una decisión que ellos saben que, por más locura que tengan, no les va a ser fácil. Ellos van a entrar y después en una escaramuza se van a encontrar con que se llevaron 100, 200. Mataron cien, mil. Pero ¿y después?, ¿qué van a hacer? (José Luis Rodríguez) Zapatero se los advirtió en estos días. Les dijo: Yo conozco a esa gente. Tienen un nivel de resistencia que ninguno de ustedes tiene idea. Y no se van a retirar.
-Pareciera ser que la apuesta estadunidense era que el ejército se fracturara. ¿Por qué no sucedió esto?
-Es verdad, la apuesta de ellos era que las fuerzas armadas se partieran. Ese era su objetivo estratégico. Pero no sucedió. ¿Por qué? Porque es muy costoso para Estados Unidos hacer una invasión. ¿Cuánto le costaría hacerla? Algo le costaría. No sólo en dinero, sino en vidas.


