Mexicanos encabezan deportaciones en Estados Unidos
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Agencias
Ciudad de México
En 2025, las familias mexicanas encabezaron el mayor número de detenciones en los más de 9.8 millones de kilómetros cuadrados de territorio estadounidense, por encima de las provenientes de Venezuela, Nicaragua, Honduras, El Salvador y Guatemala, de acuerdo con cifras de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP).
El reporte del organismo señala que durante ese año fueron capturadas 39 mil 34 familias mexicanas, mientras que las originarias de Venezuela sumaron 27 mil 953; las de Honduras, 13 mil 209, y las de Guatemala, 9 mil 643. En ese mismo periodo, los mexicanos se mantuvieron como el principal grupo nacional detenido en Estados Unidos, al concentrar una proporción relevante del total de encuentros migratorios registrados por la autoridad fronteriza.
El extitular del Instituto Nacional de Migración e investigador del Programa Universitario de Estudios del Desarrollo de la Universidad Nacional Autónoma de México, Tonatiuh Guillén López, asegura que el asedio del gobierno de Donald Trump contra los migrantes ha alcanzado niveles extremos, con el uso de una fuerza de carácter paramilitar y una agresividad que, afirma, deja de lado consideraciones humanitarias.
"Para los agentes estadounidenses no hay frente a ellos personas, sino cuotas de aprehensión. Poco importa si se trata de infantes, mujeres o adultos mayores, ni siquiera si se detiene a ciudadanos de Estados Unidos con rasgos asociados al estereotipo racial de un imaginario inmigrante", comenta.
La organización Human Rights Watch señala que el gobierno estadounidense lleva a cabo una campaña de redadas y detenciones a nivel nacional para impulsar una política de deportaciones masivas que separa familias y siembra temor en comunidades enteras.
"Esta campaña comenzó, en su forma más agresiva, en Los Ángeles durante el pasado verano, sentando las bases para que tácticas similares se apliquen en otras ciudades de Estados Unidos y se basa en gran medida en detener a personas debido a su raza, etnia u origen nacional percibidos", precisa.
Desde entonces —añade— agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), el aparato encargado de ejecutar las deportaciones, rastrean y detienen a personas sospechosas de no contar con autorización para permanecer en el país, separan a familias y profundizan el clima de miedo en comunidades migrantes.
"Estas redadas, dirigidas en gran medida contra comunidades latinas, han causado un daño devastador a la población de Los Ángeles y se han extendido a otras ciudades del país", afirma John Raphling, director adjunto del Programa sobre Estados Unidos del organismo. "Destruyen familias, obligan a la gente a vivir con miedo y ponen en evidencia la dureza de la política migratoria de la administración Trump".
A este escenario se suma que la ley federal de presupuesto para 2025 destinó una cifra sin precedentes de 170 mil millones de dólares al control fronterizo, la detención y las deportaciones, consolidando el endurecimiento de la estrategia migratoria.
Desde enero de 2025, al menos ocho personas han muerto por disparos de agentes migratorios en Estados Unidos y otras 32 fallecieron bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, en un contexto de expansión de operativos y cuestionamientos por el uso de la fuerza.
En paralelo, las detenciones migratorias han superado el millar diario en distintos momentos del año, de acuerdo con reportes oficiales.
El diario The Washington Post reportó que desde julio de 2025 agentes enmascarados del ICE han disparado en al menos 16 ocasiones contra civiles durante operativos o protestas en ciudades con alta presencia de la policía migratoria.
Guillén López menciona que bajo esta segunda gestión de Donald Trump se han registrado más de 600 mil deportaciones hasta el momento, de las cuales cerca de 40% corresponden a mexicanos.
"Esto nos deja con una cifra de alrededor de 240 mil eventos. Cada uno durísimo, muy cruel, en donde no hay solamente una cuestión de infracción migratoria, sino hay un acto que vulnera derechos humanos, que puede separar familias, que puede separar a los hijos de sus padres y madres, puede descomponer comunidades, puede implicar pérdida de bienes y de ingresos. Entonces, hay una situación que literalmente puede destrozarle la vida a una persona y a una familia", comenta.
Agrega que, aunque esas cifras son relevantes, no alcanzan las expectativas planteadas por el gobierno estadounidense, en parte por la resistencia social y política.
"Lo que las ha frenado también es el rol de los jueces, que todavía sigue siendo importante en los procesos migratorios y de detención. Aunque han sido insuficientes, mantienen un peso. La concentración donde ha habido mayor agresividad del ICE corresponde a poblaciones mexicanas, por ejemplo, en el sur de Estados Unidos en general.
"Ahí hay una acción deliberada del ICE en las detenciones no motivadas por razones jurídicas, que se respetan muy poco, sino por apariencia; ese es otro factor que explica el mayor número de mexicanas y mexicanos detenidos y expulsados", expresa.
La coordinadora de Agenda Migrante, Eunice Rendón, considera que ante las políticas antiinmigrantes y agresivas de Donald Trump, especialmente las implementadas a través del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas en los últimos cinco meses, todas las personas migrantes, sin importar su nacionalidad, están en riesgo.
"México encabeza la lista porque también encabeza la lista de entrada a ese país, tendencia que hemos visto en diversos periodos de tiempo. Somos una de las diásporas más importantes en la Unión Americana, con más de 35 millones de personas de primera, segunda y tercera generación, y cerca de 5 millones de indocumentados", señala.
Expone que las políticas del ICE y del Departamento de Seguridad Nacional no priorizan a migrantes con perfiles criminales o que hayan cometido delitos graves.
"Hoy todos son prioridad porque hay cuotas: 3 mil detenciones diarias, y eso ha llevado a que aumenten las detenciones de personas sin ningún récord criminal.
"Incluso, todo esto ha derivado en la detención de más de 170 ciudadanos estadounidenses y en más de 32 muertes de personas migrantes en instalaciones gubernamentales de detención. Y lo que es peor: ha habido detenciones de niñez migrante; casos emblemáticos como el de Liam, además de reportes de más de 400 niños y niñas detenidos, lo que vulnera el Acuerdo Flores, que establece estándares para la protección de la niñez migrante", advierte.


