Irán amenaza con bloquear el golfo Pérsico si EEUU mantiene el cerco
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Agencias
Irán
La tensión entre Irán y Estados Unidos volvió a escalar este jueves después de que Teherán amenazó con bloquear el comercio marítimo en el golfo Pérsico, el mar de Omán y el mar Rojo si Washington mantiene el cerco naval sobre sus puertos.
La advertencia iraní se centra especialmente en el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes del planeta para el transporte de petróleo y gas.
El estrecho de Ormuz conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán y por esa vía pasa cerca del 20% del petróleo mundial, además de una quinta parte del gas natural licuado que se comercia por mar. Cada día atraviesan la zona alrededor de 144 embarcaciones, muchas de ellas petroleros.
Países como Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Irak, Catar e Irán dependen de esta ruta para exportar crudo hacia Asia, Europa y Estados Unidos. Por eso, cualquier interrupción en Ormuz tiene un impacto inmediato en la economía.
Si Irán impide el paso de buques o si Estados Unidos endurece aún más el bloqueo, las consecuencias podrían sentirse rápidamente en los mercados internacionales.
La primera sería un aumento importante en el precio del petróleo. Desde que comenzaron las tensiones recientes, el barril de crudo ya superó los 100 dólares y en algunos mercados físicos se han observado cotizaciones de entre 120 y 150 dólares por barril.
Además, el cierre de Ormuz no solo afecta al petróleo. También puede alterar el suministro de gas natural, fertilizantes, cobre, cobalto, azufre, semiconductores y otros insumos clave para la industria mundial.
México no depende directamente del estrecho de Ormuz para su abastecimiento de gasolina, pero un aumento global en los precios del petróleo sí puede afectar al país. Si el conflicto escala, podrían aumentar los costos de gasolina, diésel, transporte de mercancías, vuelos, alimentos y productos importados.
Aunque el gobierno mexicano puede aplicar estímulos fiscales para contener parte del impacto, como ya ha ocurrido con el IEPS, un conflicto prolongado podría terminar reflejándose en los precios al consumidor. También habría presión sobre la inflación, el tipo de cambio y los mercados financieros.


