Escapan 30 pasajeros del crucero de hantavirus

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  • Temen nuevos brotes, ya que algunos realizaron vuelos internacionales antes de que existiera claridad sobre el nivel de riesgo sanitario

AGENCIA

INTERNACIONAL

Lo que comenzó como un viaje turístico por mar terminó convirtiéndose en una emergencia sanitaria que ya involucra contagios en varios países, pasajeros aislados y al menos tres personas fallecidas. Ahora, mientras continúan las investigaciones sobre el brote de hantavirus detectado en el crucero MV Hondius, una serie de publicaciones realizadas desde el barco antes de la crisis comenzaron a llamar la atención.

En redes sociales y medios europeos empezaron a circular videos y relatos compartidos por pasajeros que mostraban cómo era la vida dentro de la embarcación días antes de que la situación se agravara. Las imágenes exhibían restaurantes funcionando, reuniones entre viajeros y actividades recreativas aparentemente normales, pese a que algunos pasajeros ya presentaban síntomas.

Uno de los testimonios que más impacto generó fue el de un pasajero francés que permanecía a bordo cuando comenzaron las alertas sanitarias. El viajero relató que durante varios días la convivencia dentro del crucero continuó casi sin cambios visibles. Incluso mencionó que todavía se realizaban reuniones grupales y comidas organizadas mientras aumentaban las dudas sobre posibles contagios. Según explicó, el ambiente comenzó a cambiar conforme las autoridades endurecieron las medidas dentro del barco y comenzaron los aislamientos.

Las declaraciones surgieron al mismo tiempo que pasajeros y tripulantes empezaron a compartir mensajes relacionados con el desconcierto que se vivía dentro del crucero, especialmente porque muchos no tenían claro qué ocurriría con ellos ni cuál sería su destino final. Conforme avanzaron los días, varias de esas publicaciones comenzaron a viralizarse debido a que muestran los momentos previos al operativo sanitario internacional que hoy mantiene bajo vigilancia al MV Hondius.

La empresa Oceanwide Expeditions confirmó recientemente que varias personas abandonaron el crucero durante una escala realizada en la isla de Santa Elena el pasado 24 de abril, días después de registrarse la primera muerte vinculada al brote. Las autoridades sanitarias intentan ahora localizar a quienes descendieron del barco para verificar si presentaron síntomas o tuvieron contacto con otras personas durante sus trayectos posteriores.

Entre quienes dejaron la embarcación se encontraba una pasajera neerlandesa de 69 años, esposa del primer fallecido relacionado con el brote. La mujer posteriormente viajó hacia Johannesburgo, donde murió días después. El caso generó preocupación debido a que varios pasajeros realizaron vuelos internacionales antes de que existiera claridad sobre el nivel de riesgo sanitario dentro del crucero.

En medio del seguimiento epidemiológico, también fue confirmado el contagio de una azafata neerlandesa que tuvo contacto con la pasajera enferma durante un vuelo. La trabajadora fue hospitalizada en Ámsterdam y permanece aislada mientras continúan las evaluaciones médicas. Además, autoridades británicas informaron que algunos ciudadanos del Reino Unido relacionados con el crucero actualmente permanecen bajo autoaislamiento, mientras otro pasajero continúa siendo buscado por funcionarios sanitarios

De acuerdo con organismos internacionales, los casos detectados en el MV Hondius están relacionados con la llamada cepa Andes del hantavirus, una variante que ha despertado atención especial porque existen antecedentes limitados de transmisión entre personas. Especialistas explicaron que este tipo de contagio suele requerir contacto cercano y prolongado, aunque continúan las investigaciones para determinar cómo se propagó dentro del barco.

Hasta ahora, pasajeros o contactos relacionados con el crucero han sido detectados en distintos países, entre ellos Reino Unido, Países Bajos, Francia, Singapur, Dinamarca y Suiza. Mientras tanto, el MV Hondius continúa su trayecto hacia las Islas Canarias con decenas de pasajeros todavía a bordo. Ahí serán sometidos a nuevas revisiones médicas antes de poder regresar a sus países.

Aunque la Organización Mundial de la Salud señaló que no existen señales de una pandemia, el caso permanece bajo vigilancia internacional debido al movimiento de pasajeros entre distintos continentes y a los contagios registrados fuera del crucero.