Grúa selectiva, sólo no actúa contra influyentes

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Basta con tener un empleo en una oficina de gobierno para transgredir la ley sin consecuencias

Édgar Escamilla

Poza Rica

Tener un puesto cualquiera dentro de una dependencia gubernamental es licencia para gozar de ciertos privilegios por encima del resto de los ciudadanos.

Como se puede apreciar en las gráficas, los operadores de grúas particulares acompañados por agentes de Tránsito, siguen procediendo al retiro y consignación de vehículos mal estacionados, aunque esto no aplique igual para ciudadanos que empleados de gobierno.

En la primera imagen se observa el momento en que la unidad 153 de Grúas Tauro remolca una camioneta Jeep por haber sido estacionada en sitio prohibido.

 

Aunque no aparece a cuadro, José Antonio Solís Rivera, quien se presenta en actos públicos como analista político de la subdelegación de política regional de Poza Rica y en ocasiones como representante del propio secretario de Gobierno, corría tras la grúa a la que logró dar alcance en el cruce de las calles 8 Norte y 16 Oriente.

Instantes después, la grúa se estacionó frente al parque Juárez. Un par de minutos después, la misma grúa transitaba frente al Palacio Municipal, como se aprecia en la segunda imagen pero ya sin la camioneta Jeep que remolcaba, causando indignación de las personas que se habían percatado del suceso, quienes lamentaron que existan ciudadanos de primera y de segunda.

Diez minutos más tarde, la misma grúa transitaba por el bulevar Adolfo Ruiz Cortines, ahora remolcando un vehículo compacto propiedad de una empresa proveedora de Internet.

 

Cabe hacer mención que el arrastre y encierro -en un corralón particular- de un vehículo remolcado por estar estacionado en lugar prohibido tiene un costo de entre 800 y mil pesos, lo que ha generado múltiples quejas ciudadanas en lo que va del año en Poza Rica.