Madres, ejemplo de fortaleza

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Por Isaac Carballo Paredes

Poza Rica

Para la mayoría de las mujeres el milagro de ser madre, es una de las experiencias más gratificantes de la vida; sin embargo, no está exenta de dificultades para quienes tienen que ser padre y madre al mismo tiempo, que se encargan de buscar el sustento diario para sacar adelante a sus pequeños hijos, trabajando más de 12 horas ininterrumpidas con el único objetivo de convertir a sus hijos en personas de bien.

Las hay madres con temple de acero que enfrentan las dificultades de ser el pilar de un menor con discapacidad; ejemplos de mujeres que afrontan una realidad que pesa y duele, pero que al mismo tiempo está llena de satisfacciones y milagros de vida.

 

Estrella de Jesus Chávez Bazán, es una joven madre soltera de 32 años originaria de Tuxpan, tiene dos hijos, uno de ellos de solo cuatro años de edad y César Antonio Gallardo Chávez  un niño de nueve años de edad que padece Distrofia Muscular y que desde hace cinco años es atendido en el CRIT Veracruz.

La vida no ha sido fácil para Estrella, su primogénito fue diagnosticado con el padecimiento, que no es más que un grupo de trastornos hereditarios que provocan debilidad muscular y pérdida del tejido muscular, las cuales empeoran con el tiempo; con tan solo cuatro años al pequeño César Antonio, los médicos le daban un lapso de vida de solo ocho años.

“Cuando César nació fue muy difícil, me preguntaba ¿por qué a mí? Los doctores me dijeron que la distrofia es progresiva y con el tiempo empeoraría, pero tengo mucha fe que mi hijo va a salir adelante, es difícil pero con la ayuda de Dios él estará bien”, expresó.

Todos los días es un nuevo reto para Estrella de Jesus y su hijo con discapacidad; al iniciar con la terapia narra que fue sumamente difícil  aceptar que su pequeño jamás tendría una “vida normal”, ya que el padecimiento es degenerativo y con el tiempo inutiliza las extremidades de quien la padece.

“Ha sido un camino muy difícil, he tenido que descuidar a mi otro hijo para estar al pendiente de César, me da mucha tristeza dejarlo todo el día, pero mi madre ha sido un fuerte apoyo para mí, ella lo cuida cuando tengo que venir al CRIT, aunque solo vengo los viernes es un fuerte gasto económico para mi familia, pero lo vale”.

Aunque Estrella pensó que su hijo jamás iría a la escuela y se valdría por sí mismo, el pequeño cursó exitosamente el prescolar y ahora estudia el cuatro año de primaria, es un niño feliz, listo, amoroso y dedicado al cien por ciento a disfrutar de la vida y ha rehabilitarse para ver contenta su mamá.

Con lágrimas en los ojos menciona que este largo camino lo ha recorrido sola, aunque cuenta con el apoyo de su familia; el padre del pequeño Cesar la abandonó casi al momento de nacer, desde entonces ella ha sido padre y madre para su hijos, “Casi cuando él ingreso al CRIT me separé de él, he enfrentado sola este reto, pero al verlo tengo la fuerza para seguir, él se apoya en mí y yo en él. A veces me pongo a pensar sobre el futuro de mi hijo, tengo confianza en que el saldrá adelante, porque siempre estaré a su lado, apoyándolo”, dijo.

Pese a la adversidad que pudiera parecer la vida de otras madres, que cuentan con el apoyo de su pareja y familia, pero que tal vez la carencia de recursos vislumbra un tortuoso camino para ellas, el ejemplo de vida de madres como Estrella de Jesus Chávez Bazán, es una muestra que con carácter, coraje y amor por sus hijos se puede salir adelante.

 

“Yo les digo a todas esas madres que piensan que todo está perdido, ¡Sí se puede!, apóyense en sus hijos, ellos son una bendición sea como sea, los milagros sí existen, pídanle mucho a Dios cuando quieran tirar la toalla, cuando todo parezca difícil no se pregunten porque les tocó vivir esa situación, hay que afrontarla con todo el amor que esos angelitos necesitan, y siempre hay que agradecer por otro día más de vida”, finalizó.