Tratadora de aguas negras, a paso lento

Se construye desde 2011; mientras tanto, casi 42 mil millones de metros cúbicos de aguas residuales siguen contaminando el río Cazones
Édgar Escamilla
Poza Rica
En medio de la maleza en un predio de la colonia Villa de las Flores, lucen semiabandonados los edificios de la planta tratadora de aguas residuales de Poza Rica; una cuadrilla de obreros trabaja en el colado del piso de una estructura más, mientras el resto comienza a registrar el deterioro propio de los materiales a la intemperie. Esta obra, a pesar de su importancia, está a punto de cumplir cuatro años en su proceso de construcción.
Poza Rica cuenta con una densidad poblacional cercana a los 4 mil, 335 habitantes por kilómetro cuadrado, cuyas descargas de aguas residuales han sido vertidas históricamente a los arroyos Del Maíz, Mollejón, Huéleque y Salsipuedes, que confluyen en la margen derecha del río Cazones; cerca de 41 mil, 785 millones de metros cúbicos de aguas contaminadas con desechos orgánicos y residuos industriales.
A pesar de que desde hace una década se trabaja en la introducción de colectores sanitarios, cerca de 70 kilómetros de drenaje profundo, éstos no han sido concluidos y por lo tanto, permanecen como una inversión enterrada en el subsuelo pozarricense.
En septiembre de 2011 se iniciaron los trabajos de construcción de la planta tratadora de aguas residuales, en un predio ubicado en la colonia Villa de las Flores, a espaldas del CRIT Veracruz.
A pesar de que se anunció que sería inaugurada en 2013, a la fecha continúa en proceso de ´obra negra´, obreros trabajan en el colado de un piso de otro de los edificios, mientras la maleza rodea los sedimentadores y demás estructuras.
En los grandes depósitos se ha almacenado agua de lluvia sin que tenga una salida, por lo que se ha cubierto de algas y en el fondo se puede apreciar basura.
Barandales y tubería de acero muestran el avance de la corrosión, que se ha extendido ante la falta de mantenimiento de las instalaciones, cuyo avance es desconocido tanto para las autoridades municipales como para la propia CAEV.
Ante la falta de recursos para su conclusión, dichas instalaciones lucen como un ´elefante blanco´ en medio de la maleza; mientras tanto, el río Cazones sigue recibiendo los casi 42 mil millones de pies cúbicos de aguas residuales.


