La última esperanza de Noqhla

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El tiempo avanza y no hay avances en el proyecto de rescate de la zona arqueológica

Édgar Escamilla

Poza Rica

A finales de la pasada administración y por causas fortuitas, fue localizado un asentamiento prehispánico en un terreno donde se pretendía construir un complejo residencial y comercial al sureste del municipio. La importancia del hallazgo dio origen a un estudio de salvamento, así como al proyecto de restauración y apertura al público, con un ambicioso programa a desarrollarse en tres años; sin embargo, a tres años de distancia, no han sido iniciados los trabajos e inclusive, no se cuenta con la certeza de la propiedad del predio, mientras que los edificios continúan bajo tierra y a merced de los saqueadores.

En 2013, el entonces alcalde Armando Kirsch Ramos dio a conocer el proyecto de rescate de la zona arqueológica de Noqhla, con base al estudio realizado por la doctora Patricia Castillo Peña, el cual se divide en tres etapas, con una inversión de tres millones de pesos cada una.

 

Pese al seguimiento y respaldo comprometido por el actual presidente municipal, Sergio Lorenzo Quiroz Cruz, hasta el momento no han dado inicios los trabajos de rescate de la zona arqueológica de Poza Rica.

Diego Arturo Torres Hoyos, coordinador de desarrollo sustentable del ayuntamiento de Poza Rica, comentó que será la próxima semana cuando se dé el acercamiento con la empresa Idimsa, que construiría la zona habitacional donde fueron encontradas las estructuras de origen huasteco y totonaco.

Mientras tanto, los 22 mil tiestos de cerámica encontrados en el área explorada, son analizados por el arqueólogo ceramógrafo, Hugo Juárez Tablero; lo que permitirá conocer más acerca de quienes habitaron el pequeño asentamiento y respaldar la teoría sobre la ocupación de ambas culturas en periodos de tiempo diferente.

Se estima que el asentamiento de Noqhla fue ocupado por los totonacos a partir del año 600 de nuestra era y se desarrolló hacía el 1,200 D.C. siendo contemporáneo y probable tributario de El Tajín. Al igual que la Ciudad del Trueno, Noqhla se vio afectado por el cambio climático ocurrido en el periodo cálido medieval, originándose su abandono. Un par de siglos después, es ocupado por migrantes huastecos, quienes permanecieron en el sitio probablemente hasta la conquista de Tenochtitlán en 1,521.

De darse el acercamiento con la inmobiliaria y fraguar el convenio por la propiedad del terreno, podría darse inicio a los trabajos de restauración de las estructuras y al final de la actual administración municipal, estar abriéndola al público.