Fracking en la zona norte

* Documentan al menos 349 pozos con la técnica de fractura hidráulica en la entidad
* Papantla, Coatzintla y Tihuatlán, de los más afectados
Édgar Escamilla
Poza Rica
Fracking, la controversial técnica extractiva de hidrocarburos atrapados en yacimientos de lutitas, ha sido una técnica empleada abiertamente por Petróleos Mexicanos (Pemex) durante los últimos años a través de contratos multimillonarios a empresas extranjeras como Schlumberger y Halliburton, pero que se había mantenido en secrecía cuántos de ellos se habían perforado en México, ahora, un investigador documenta en una página Web, la huella de esta técnica desde Coahuila hasta Tabasco; siendo Veracruz el estado donde se ha realizado con mayor frecuencia, según los datos proporcionados por la propia empresa a través de solicitud de acceso a la información pública.
A través del portal http://www.cartocritica.org.mx/ el investigador Manuel Llano documenta los resultados de la investigación realizada durante 2014 y parte de este año; diseñando un mapa interactivo en el que se presentan las áreas donde se ha practicado la fracturación hidráulica o fracking al menos desde 2003.
Destaca que Pemex ha delegado a la fecha más de mil pozos con fracking a empresas internacionales como Halliburton, Schlumberger o Baker Hughes para su perforación y explotación.
Conforme a los resultados de la solicitud de información pública con número de folio 1857500000714 realizada a Pemex Exploración y Producción, se tuvo conocimiento de que al menos 924 pozos han sido perforados mediante fracturación hidráulica; de los cuales, Veracruz encabeza la lista con 349 pozos, seguido por Puebla con 233 pozos, Nuevo León con 182, Tamaulipas con 100, Coahuila con 47 y por último, Tabasco, con 13 pozos.
Petroleras extranjeras, las beneficiadas
Estos pozos han sido perforados y operados por empresas petroleras extranjeras, como se documentó a través de los documentos de los resultados de las licitaciones para el desarrollo de trabajos de fracturamientos hidráulicos con sustentante, con ácido y espuma en pozos petroleros del Activo Integral Aceite Terciario del Golfo (AIATG) y otros de la Región Norte, publicados por Pemex el cinco de marzo de 2013.
Los ganadores de la licitación 1857505155112, fueron Halliburton de México, S. de R.L. de C.V., en propuesta conjunta con Servicios Profesionales Petroleros, S. de R.L. de C.V., a quienes les adjudicaron contratos por $121 millones 988 mil 713.26 pesos, más $ 35 millones 932 mil 070.61 dólares.
El segundo lugar correspondió para las compañías Baker Hughes de México, BJ Services Company Mexicana, BH Services, y Baker Hughes Operations Mexico, a quienes se les asignó un contrato por $32 millones 073 mil 632.35 pesos, más $27 millones 803 mil 622.53 dólares.
En aquella misma fecha se dieron a conocer los resultados de una segunda licitación, la número 1857505155212, en la cual resultaron favorecidas las compañías Dowell Schlumberger de México, OFS Servicios y Schlumberger Offshore Services (México) N.V., con un contrato por $134 millones 700 mil 476.75 pesos, más $35 millones 108 mil 165.66 dólares.
El segundo lugar fue para las empresas Calfrac de México y Calfrac Well Services Ltd, que obtuvieron un contrato por $102 millones 966 mil 826.21 pesos, más $22 millones 393mil 087.10 dólares.
La punta del iceberg
Los 924 pozos documentados por Manuel Llano en CartoCrítica mediante la solicitud de información pública 1857500000714, podrían ser solo una parte del total; en virtud de que la Secretaría de Energía (Sener) y la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH) publicaron en 2010 en el reporte “Proyecto Aceite Terciario del Golfo. Primera revisión y recomendaciones”, que hasta ese año habían sido perforados mil 323 pozos con fracking tan solo en el Paleocanal de Chicontepec.
Manuel Llano expone que estos contrastes entre las cifras y la negativa constante del gobierno federal para transparentar información, favorecen una desinformación que “en nada beneficia a la sociedad y mucho en cambio a las actividades petroleras con bajos o nulos estándares sociales y ambientales”.
Hasta el momento, la empresa productiva del estado y en general el gobierno federal mantiene una opacidad en cuanto a infraestructura petrolera se refiere, desde la ubicación geográfica de pozos y ductos, las especificaciones técnicas mínimas de cada pozo, la delimitación de los campos de hidrocarburos, la ubicación de los linderos de las rondas cero y uno, así como lo relacionado con los estados financieros.
En abril de 2014, un grupo de diputados federales presentaron el proyecto de “Ley General para la Prohibición de la Fractura Hidráulica”, ante la solicitud realizada por la Alianza Mexicana contra el Fracking; sin embargo, ésta fue congelada por los integrantes de las comisiones de ambas cámaras.
Veracruz, a merced del fracking
Basta con realizar un recorrido por las comunidades rurales de la entidad, especialmente en la zona norte, para darse cuenta de la cantidad de instalaciones petroleras construidas durante la última década, o bien, con ayuda de la tecnología, observar a través de Google Maps la red de caminos que conducen a los pozos.
Con base a los datos recabados por Manuel Llano, se desprende que de los 349 pozos con fracking en Veracruz, un total de 172 corresponden al municipio de Papantla, perteneciente al Activo Integral ATG; 90 a Coatzintla, como parte también del ATG; 19 a Tihuatlá; siete en Tierra Blanca; seis en Tlalixcoyan; cinco en Castillo de Teayo; cuatro en Ignacio de la Llave; cuatro en Cosamaloapan; tres en Chicontepec; tres en Espinal; tres en Poza Rica; uno en Ixmatiahuacán; uno en Juan Rodríguez Clara y uno más en Tepetzintla.
También Fundar -Centro de Análisis e Investigación- había documentado ya la actividad de fracking en esta zona, gracias a los datos obtenidos a través de la solicitud de acceso a la información número 18500000614 ante Pemex; destacando que en el Activo de Producción Poza Rica-Altamira, correspondiente a la cuenca Tampico-Misantla, la empresa encargada de explotar los yacimientos por medio de fracking es Halliburton de México.
De igual forma, en el Activo de Producción Veracruz, los trabajos de fracturamientos hidráulicos realizados con sustentante y apuntalante sintético, en los municipios de Alvarado, Ixmatlahuacan, Cosamalopan, Ignacio de la Llave, Tlalixcoyan, Juan Rodríguez Clara y Tierra Blanca, laboraron las compañías Dowell-Schlumberger, BJ Services y Halliburton.
En el Activo Integral Burgos, las encargadas de trabajos similares fueron Calfrac de México-Calfrac Well Services, Weatherford de México-Oilpatch Enterprises Internacional, Halliburton y Dowell Schlumberger-Offshore Service México; mientras que en el Activo de Producción Aceite Terciario del Golfo (antes Paleocanal de Chicontepec), las responsables fueron las compañías Dowell Schlumberger, Baker Hughes, Bursgos Oil Services, Halliburton y Weatherford.
¿Qué es el fracking o fracturación hidráulica?
Consiste en la perforación vertical de pozos con profundidades de entre tres y cinco kilómetros para llegar a rocas porosas que pueden ser de esquisto, lutitas o pizarra. Alcanzado el estrato, se perfora horizontalmente desde 1.5 hasta tres kilómetros de longitud. Cada uno de estos pozos se encuentra separado del otro a menos de dos kilómetros.
En este estrato rocoso se utilizan explosivos para provocar pequeñas fracturas y se inyectan por etapas, entre nueve mil y 29 mil millones de litros de agua a muy alta presión, mezclados con arena y más de 750 aditivos químicos apuntalantes, entre los cuales se encuentran bencenos, xilenos y cianuros, los cuales son elementos cancerígenos y mutagénicos.
Esta situación ha alertado a organizaciones ambientalistas por la contaminación de las aguas subterráneas, contaminación atmosférica, emisión de gases de efecto invernadero (metano), terremotos (sismicidad inducida), contaminación acústica e impactos paisajísticos, entre otros problemas.


