“Me siento muy útil para México”: Jun Tiburcio

Convoca a culturas originarias de México a escribir libros para fomentar sus acervos
Por: Jesús Rodríguez.
Poza Rica
Jun Tiburcio Pérez González, autor del libro “El Canto del Colibri”, Xlatamat Jun, por el cual recibió el premio Ostana 2015, a la Escritura y la Lengua Indígena, otorgado en Italia, expresó “Me siento muy útil para México; no solo para esta región donde vivimos los totonacos, para otras lenguas, para que otros connacionales que hablen la lengua materna, escriban un libro”.
Originario del municipio de Chumatlán, enclavado en la región del totonacapan, Jun Tiburcio de 52 años de edad, tras recibir la presea, también le fue concedido un viaje a lo largo de ciudades como Florencia, Venecia y la capital italiana, luego de concursar en este certamen a iniciativa del Centro de Artes y Cultura Indígena, quien envió la propuesta de su obra a dicho evento.
Sencillo al hablar y portando el atuendo tradicional del totonacapan, promueve que otras lenguas puedan escribir libros sobre su acervo cultural, pues afirma “en los pueblos lejanos, muy lejanos de la ciudad, es en donde está el conocimiento y ese conocimiento hay que escribirlo”.
Afirma que las lenguas maternas mexicanas guardan “grandes secretos que el hombre no ha podido descubrir, o porque no quiere, o porque no sabe cómo descubrir”, de ahí que en su responsabilidad como mexicano, promueve entre todas aquellas etnias donde se habla lenguas originarias a que “escriban antes de que desaparezca, y desarróllenla” pues advierte “si una lengua se estudia, se desarrolla, y si una lengua está en un libro, el libro es un instrumento de lectura”, indicó.
Jun Tiburcio Pérez González, en su libro “El Canto del Colibrí”, aborda las aportaciones científicas, mitológicas, medicinales, e inclusive sentimentales que realiza el colibrí, ave identificada con la cultura mexicana, donde agrega “El sentimiento humano no tiene fronteras, ni raza, y tiene más la libertad”, además de plantear el amor que se debe tener por la naturaleza que tanta falta hace en el mundo.
Señaló que este premio representa una invitación para otras culturas, en donde se hablan lenguas originarias para que promuevan sus legados culturales mediante la escritura de libros y reconoce la necesidad de dar su justo valor a los artistas mexicanos, “aplaudirlos, estimular a los artistas mexicanos, apoyarlos, quererlos, apapacharlos, es lo que hace falta”.
Consideró pertinente apoyar a los artistas mexicanos, pues cuando un artista produce, se genera economía y sus pueblos se desarrollan. “Si toda la sociedad mexicana aportara apoyo económico, apoyo moral” a los artistas mexicanos, habría mejores condiciones de desarrollo para el arte indígena” dijo.
Jun Tiburcio Pérez González logró esta presea, luego de competir con obras de artistas como Inglaterra, además de Finlandia, Italia, y Armenia.


