Detenido el proyecto Noqhla

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Sin recursos el Ayuntamiento para rescatar la zona arqueológica

“No hemos logrado contactar a Idimsa, sino ya estaríamos por lo menos abriendo agujeros en el terreno”, Marco Antonio Urrutia Salas, coordinador de desarrollo humano

Edgar Escamilla

Poza Rica

A ocho meses de distancia de haberse anunciado de manera oficial el rescate de la zona arqueológica de Noqhla, ubicada al sureste de este municipio, hasta el momento las autoridades municipales no han podido contactar con la empresa inmobiliaria propietaria del predio en el que fueron encontrados los vestigios y que sería destinado para la construcción de un desarrollo habitacional y comercial, además de que reconocen que el ayuntamiento no cuenta con los recursos necesarios para su rescate, por lo que buscan alternativas de financiamiento.

Bajo geomembranas y tierra cubierta de maleza, permanecen los vestigios de un pequeño asentamiento precolombino, en el que habitaron un grupo de totonacas contemporáneos al señorío de Tajín, que tiempo después de ser abandonado, sería ocupado por migrantes huastecos, según las evidencias encontradas por los arqueólogos.

 

Presentado el proyecto de rescate de la zona arqueológica, que debería desarrollarse en un periodo de tres años, a la fecha no ha podido concretarse por dos motivos principales, el primero de ellos,  la falta de recursos y el segundo, la certeza jurídica acerca de la propiedad del terreno.

Durante la administración pasada, el actual diputado local, entonces presidente municipal, Juan Alfredo Gándara Andrade, apadrinó el inicio de los trabajos de construcción de un nuevo desarrollo habitacional y comercial en los límites de Poza Rica.

La maquinaria pesada acondicionó el terreno para el evento, devastando lo que fuera una base circular de piedras, probablemente vestigios de la ocupación huasteca.

No fue sino hasta que la doctora Patricia Castillo Peña, entonces directora del área académica de El Tajín, se diera cuenta de los trabajos, que se procedió a la revisión del predio, encontrando alineamientos de viviendas y un montículo piramidal en uno de los terraplenes de la ladera, desde donde se observa parte del valle.

Aunque la inmobiliaria procedió a detener la obra, hasta el momento las actuales autoridades municipales no han podido contactar con los propietarios; lo que detiene el avance del proyecto de rescate.

“Idimsa se nos ha hecho ojo de hormiga, tratamos de localizarla, andamos viendo la procuración de recursos, no estamos parados, pero ahora resulta que hay dos Idimsas en Yucatán y ninguna contesta”, comentó Marco Antonio Urrutia Salas, coordinador de desarrollo humano y social, responsable de la negociación.

Mientras esto avanza, los vecinos del sitio se han organizado para vigilar las estructuras que fueron recubiertas con tierra para evitar su deterioro, pero Noqhla carece de vigilancia oficial.

Tampoco existe el dinero necesario para sacar adelante el proyecto, “los recursos del gobierno municipal para la operación tal vez alcanzan, pero para el desarrollo el municipio se vería comprometido, son cerca de 30 millones de pesos necesarios para la construcción, sin contar el terreno”, reconoció Urrutia Salas.

Y agrega: “no hemos logrado contactar a Idimsa, sino ya estaríamos por lo menos abriendo agujeros en el terreno”, respecto al trabajo que deben realizar los arqueólogos para rescatar las estructuras y el material cerámico que da cuenta de los estilos de vida, pero que además permite dar fechas de la ocupación; análisis que debe ser realizado por especialistas.

Por otra parte, con su peculiar estilo de expresarse, el coordinador de desarrollo humano señaló respecto al atraso en la entrega de la obra de restauración del mural de Pablo O’Higgnis: “se nos está agriando la masa, pero estamos en eso”.

 

A pesar de que los trabajos de restauración fueron concluidos en tiempo y forma por personal del Cencropam, dependencia del INBA, este no ha sido entregado a la ciudadanía, pues dijo se está en espera de la construcción de una base para la colocación de una placa conmemorativa donada por la viuda del muralista, la señora María de Jesús De la Fuente.