Reyes Hidalgo en la mira de la PGR

* Predio donde lotifica es de José Olivella quien también debe ser llamado a cuentas.
* Por años se ha lotificado en esa zona con anuencia de autoridades y sin medir riesgos
Édgar Escamilla
Poza Rica
Eran apenas las 10:00 horas del lunes 25 de agosto, los niños recién habían comenzado sus clases después de las vacaciones de verano y mucha gente se encontraba tranquilamente en sus hogares, allá en la colonia Morelos del municipio de Coatzintla; a lo lejos escuchaban el motor de una motoconformadora, pero no le prestaron atención hasta que se escuchó un zumbido, “como cuando se escapa el gas” y segundos después un fuerte estruendo cimbró sus hogares; la onda expansiva se percibió a más de dos kilómetros a la redonda, pero por fortuna no pasó a mayores y, aunque todos evacuaron de inmediato, pudieron regresar a sus casas horas más tarde.
Luego de los momentos de pánico que se vivieron en el municipio de Coatzintla, donde la industria petrolera ha estado presente desde hace más de un siglo, las autoridades municipales iniciaron con el recuento de los daños, lo mismo que los representantes de la empresa productiva del Estado, quienes ya presentaron la denuncia correspondiente en contra de quien o quienes resulten responsables, ante la Procuraduría General de la República (PGR).
Fuentes al interior de Petróleos Mexicanos (Pemex), informaron que como parte de los protocolos de la empresa, los abogados habían procedido ya jurídicamente ante la instancia correspondiente, en tanto que los trabajos de sustitución del tramo del gasoducto dañado se podrían prolongar durante una semana, si las condiciones climatológicas así lo permiten.
En el sitio del estallido quedó el ‘bulldozer’ que era operado por dos personas, una de ellas identificado por los vecinos como “Hugo”, hijo de Benjamín Reyes Hidalgo, conocido fraccionador y fundador de colonias como Morelos y Jardines de Coatzintla, aledañas al sitio donde ocurrió el siniestro.
Testigos aseguran que Hugo operaba la maquinaria cuando rozó el gasoducto de 16 pulgadas que va del Complejo Procesador de Gas Poza Rica a la Batería de Separación San Andrés, ubicada en el municipio de Papantla.
Al momento del estallido, algunas rocas salieron disparadas en todas direcciones; dos de ellas hicieron blanco en dos viviendas, una ubicada en la calle Hermenegildo Galeana, a escasos 300 metros del ducto, pero la segunda se encuentra en la calle Tulipanes, casi a medio kilómetro de distancia.
Ambas familias afectadas fueron atendidas en el refugio temporal habilitado por las autoridades municipales, donde la síndica Lorena López reporta haber atendido a diez adultos, cinco niños y dos bebés, luego de que la Sedena diera la orden de que podía volver a sus hogares al resto de los evacuados, que de acuerdo con Protección Civil, fueron cerca de cuatro mil.
Esta misma dependencia, a cargo de Hipólito Fernández Gómez, negó categóricamente que existiera algún permiso para que los particulares realizaran trabajos en esa zona, por donde atraviesan ductos de Pemex, aunque desconoce si alguna otra dependencia del ayuntamiento habría entregado alguna factibilidad a los lotificadores, lo que se dará a conocer este miércoles cuando se entreguen los informes correspondientes.
Aunque se ha tratado de manejar con hermetismo, se sabe que el predio es propiedad de José Olivella, quien ha comisionado a Reyes Hidalgo para que vendiera los terrenos, por lo que desde hace más de dos años han realizado cortes al cerro que se ubica dentro del terreno a lotificar.
Gran parte de la tierra del cerro fue utilizada para rellenar una vaguada, escurrimiento natural que en épocas de lluvias ha afectado a los habitantes de la colonia de La Mujer.
Extraoficialmente se tuvo conocimiento que al momento del estallido, se encontraban nivelando una porción del terreno que sería entregada al ayuntamiento para equipamiento urbano, por lo que pretendían habilitar un campo deportivo, esto a cambio de los permisos que les permitieran lotificar y vender esa área.
Por otra parte, hasta el momento sigue siendo un misterio el paradero del operador de la maquinaria, el que a decir de los vecinos, presentó lesiones en diversas partes del cuerpo, por lo que fue trasladado de inmediato en una camioneta particular para su atención médica.
Trascendió que los fraccionadores tampoco cuentan con el aval del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) para realizar los cortes en el cerro, teniendo en cuenta la gran cantidad de vestigios arqueológicos que han sido localizados en la zona, además de su cercanía con El Tajín, una zona arqueológica en El Chote, Coatzintla y los vestigios recientemente encontrados en los límites con el municipio de Poza Rica.


