Gallardía y colorido en el desfile militar

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-Solo 50 minutos duró la parada cívico-militar

Por Édgar Escamilla

Eran las 08:57 horas del 16 de Septiembre, el cielo de Poza Rica se tornaba nublado y amenazaba una lluvia que se haría presente hasta la tarde; una señorita Independencia esperaba sola desde el estrado principal el comienzo del desfile militar conmemorativo del inicio de la guerra de Independencia; la multitud de otros años se había reducido a unas cuantas personas sentadas en las guarniciones del bulevar, nadie se peleaba los lugares, había suficiente espacio.

En punto de las 09:03 horas, el corneta de órdenes de la banda de guerra del pentatlón deportivo militarizado tocaba firmes y ordenaba saludar, para proceder a desenfundar la bandera de la escolta del Ayuntamiento.

Las patrullas de Tránsito y Seguridad Vial y de la Fuerza Civil, seguidas de la Policía Federal iniciarían el desfile cívico militar, que contó con escasamente quince escuelas.

Desde el estrado, ya con las autoridades civiles y militares presentes, el profesor Rosendo Prisciliano Hernández Báez, enlace municipal con la Sedesol, pero fungiendo como orador, daba una reseña histórica de los gobernantes de este país, remontándose hasta los tiempos prehispánicos y de cómo los conquistadores españoles “nos hicieron chorizo”.

A pesar del benevolente clima que permitió el desarrollo del desfile sin que se presentara precipitación alguna, no faltaron los errores como el cometido por la escolta de la escuela secundaria general número seis, que portaba el lábaro patrio al revés, mostrando un águila de cabeza.

Habían transcurrido escasamente cuarenta minutos, cuando marchaba frente al estrado el contingente conformado por elementos del Ejército Mexicano. La disciplina de su marcha contrastaba con lo escueto de su contingente, apenas unos cuantos pelotones camuflados, seguidos por conscriptos del Servicio Militar Nacional, dos camionetas, dos camiones Mercedes Benz, dos vehículos Humvee y una ambulancia.

A las 9:50 horas, el comandante del contingente daba parte del recorrido sin novedad, dando por concluido el desfile del 16 de Septiembre, justo cuando algunas familias comenzaban a llegar hasta el bulevar Adolfo Ruiz Cortines, quedando desilusionadas por la brevedad de la parada cívico-militar.

 

Este año el desfile militar, tan esperado por muchas familias, dejó un ‘agridulce sabor de boca’ entre los asistentes, mientras un Coronel de Infantería Diplomado de Estado Mayor, Martín David Vázquez Orozco, equivocó el sitio donde se encontraban sus vehículos y tuvo que pasearse de un lugar a otro, mientras sus escoltas trataban de seguirlo.