Animales no son juguetes

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-Exigen reglamentación de venta de animales domésticos

-Han instalados “fábricas” de cachorros en domicilios particulares: E.S.

Por Édgar Escamilla

Grupos de defensores de los derechos de los animales advierten que la crianza de perros para su comercialización se ha convertido en un grave problema, tanto para las hembras cuyos vientres son explotados, como por el número de cachorros que terminan en las calles una vez que la “novedad” de tener una mascota termina; situación que, advierten, debe ser atendida por las autoridades para evitar la proliferación de animales en las calles.

Un usuario de redes sociales publica en uno de tantos grupos de ventas: “Vendo cachorros baratos para que se lleven el de su agrado o cambio por algún teléfono”. Los animales, que deberían ser cuidados como parte de una familia, son convertidos en un bien comerciable o de intercambio, por lo que terminan siendo maltratados por sus compradores.

Esta tendencia de comprar cachorros se incrementa con miras a la Navidad o Día de Reyes, cuando algunas personas adquieren un animal para regalarlo a los niños, como si se tratase de un juguete. Una vez que ha crecido, usualmente entre marzo y abril, estos cachorros son abandonados a su suerte.

Elena Serrato, defensora de los derechos de los animales, advierte que muchas personas han convertido sus domicilios en “fábricas” de cachorros caseras, adoptando esta actividad como si se tratase de un negocio, a costa de las hembras, que son explotadas para vender sus camadas.

Señala que la propia OMS ha advertido la gravedad de este problema a escala domiciliaria, que es donde se están generando las cruzas con fines comerciales. Advierte que algunos estudios revelan que 40 por ciento de los perros que son comprados y regalados como si fuesen juguetes, terminan en la calle en un promedio de los primeros cuatro meses.

“Buscan deshacerse de ellos porque jalan la ropa, se orinan dentro de la casa. Aquí hay mucha responsabilidad de parte de los padres. La decisión de tener una mascota debe ser tomada en familia, no comprarlo, sino adoptarlo”, dijo.

Las autoridades deben poner orden en los mercados, inclusive en puestos semifijos, donde se están vendiendo los cachorros. Inclusive algunas personas se estacionan a un costado de la carretera y venden los perros, sin restricción alguna. Lo mismo pasa con la comercialización de animales catalogadas como en peligro de extinción.

 

Señaló que la solución a la gran cantidad de perros que deambulan por las calles no son los operativos para capturarlos y sacrificarlos, sino evitar que lleguen a las calles por las condiciones antes descritas, además de que se deben ofertar campañas de esterilización y velar por que los centros de salud animal sean eso y no centros de matanza.