Transporte público el botín de Nolasco

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-Desde su llegada solo siembra anarquía y genera violencia entre concesionarios de taxis y aprovecha la primera oportunidad para negociar rutas y dejar que trabajadores del volante hagan y deshagan en su zona de influencia.

Por Édgar Escamilla

Con más de 3 mil 500 taxis concesionados para la prestación del servicio de transporte público de pasajeros en esta ciudad, sumados a los autobuses de tres empresas transportistas, el primer cuadro de Poza Rica, donde confluyen todas las rutas, se ha convertido en una prueba de paciencia para el resto de los automovilistas y peatones, que deben soportar la anarquía que prevalece en esa zona.

La llegada a esta ciudad del nuevo delegado de Transporte Público del Estado, Luis Alberto Nolasco Jiménez, lejos de regularizar este sector, sólo ha puesto en evidencia que lejos de ser un servidor público, vino a servirse del cargo y trabaja para el mejor postor.

Nolasco Jiménez se dedica a realizar operativos fantasma para expulsar taxistas de Cazones y Coatzintla, para luego cobrarles cuota para dejarlos hacer y deshacer en la ciudad, como para dejar claro que quiere hacer su año de Hidalgo en la recta final del actual gobierno estatal.        

Todas las calles y avenidas alrededor de la zona de mercados, sin excepción, se encuentran abarrotadas de taxis en doble y tercera fila, obstruyendo el tránsito al resto de automovilistas, así como el paso a los peatones, quienes deben torear los vehículos que se estacionan sobre los cruces peatonales.

Los ruleteros permanecen durante varios minutos estacionados en los sitios que han adoptado para el ascenso de pasaje, o inclusive en segunda o tercera fila. Sitios que no están autorizados por la autoridad municipal.

Los elementos de la Policía Vial poco hacen para regular esta situación, pues mientras logran desalojar a un grupo de taxistas en una calle, una vez que se retiran los uniformados, se vuelven a formar en el mismo sitio porque Nolasco Jiménez lo permite de forma descarada.

Mientras esto ocurre diariamente en las calles, al interior del Ayuntamiento prevalece una descoordinación entre las autoridades responsables de esta problemática. Francisco Cázares Echeverría, regidor comisionado, se limita a responder que el director de Tránsito Municipal no le informa de las acciones a emprender, en virtud de que éste último se reporta solo con el coordinador, Rogelio Quiroz Pulido y la situación es aprovechada por el Delegado de Transporte Público quien en pleno octubre hace su agosto.

 

Pese a la existencia de estas tres figuras al interior del Ayuntamiento, ninguna de ellas ha logrado regular este problema que afecta tanto a los pozarricenses como a todas aquellas personas que por trabajo, estudio, compras o simplemente visita, deben cruzar por el centro de la ciudad, dando una mala imagen urbana.