Carencias en el Hospital Regional
-Los servicios de urgencias y de cuidados intensivos neonatales se mantienen operando en instalaciones habilitadas ante la inconclusa ampliación del nosocomio
-No hay médicos para suplencias, por lo que las necesidades del servicio se deben cubrir con la misma plantilla
Por Édgar Escamilla
A pesar de atender a la población abierta de los municipios de la zona norte de la entidad e inclusive de las localidades limítrofes de Puebla, el Hospital Regional sigue a la espera de que se destrabe el litigio en que se encuentra la empresa encargada de construir la ampliación del nosocomio, donde habrían de operar los servicios de urgencias y la unidad de cuidados intensivos neonatales. Un total de 86 médicos, apoyados por médicos residentes e internos de pregrado deben atender la demanda de servicios de salud de la población no derechohabiente.
Salatiel Cruz Vidal, director del Hospital Regional de Poza Rica, en el marco de la conmemoración del Día del médico, reconoció la falta de personal especialista para cubrir las necesidades de la población, en virtud de que se cuenta con una plantilla de 86 médicos, los cuales son apoyados por médicos residentes en las especialidades de pediatría, ginecología y anestesiología; sumándose los médicos internos de pregrado.
No obstante, señala que para que el hospital pudiera ser más funcional, hacen faltan médicos suplentes, pues con la plantilla actual se están cubriendo las necesidades del servicio. “Es difícil conseguir médicos con subespecialidades, inclusive se han emitido las convocatorias a nivel nacional pero existen pocos médicos, generalmente buscan ciudades con mayor demanda tanto institucional como en el ámbito privado”. Una de las especialidades vacantes es la de patología, la cual ya está autorizada por la Secretaría de Salud.
En tanto al tema de la ampliación del servicio de urgencia, la obra que se encuentra inconclusa y se encuentra bajo litigio. Existe la posibilidad de destrabar el proceso por todos los años que lleva estancada. Se presentará un informe de cómo se encuentra la obra para motivar a que se retome la construcción, pero hasta el momento no hay nada concreto.
Mientras tanto, se trabaja en un área inadecuada, que fue improvisada por necesidades del servicio. Las instalaciones que ocupan eran antes la posada AME para recibir a las mujeres embarazadas, pero se ha ido habilitando para atender las urgencias aunque se trata de un lugar poco funcional para tal fin.
La unidad de cuidados intensivos neonatales igual se encuentra funcionado en un área adaptada al interior del hospital. “El hospital ha crecido hacia dentro del mismo, por lo que se presentan limitaciones, estamos funcionando, pero no son las áreas adecuadas”, señaló el médico.
Otro de los servicios que se ven saturados constantemente es el módulo mater, en virtud de que recibe a las mujeres embarazadas con trabajo de parto provenientes de diferentes municipios de la zona norte.
Cruz Vidal enfatizó que el hospital, al ser considerado de segundo nivel, se debería enfocar en asuntos quirúrgicos, la atención de partos complicados, pero ninguno de los centros de salud de la ciudad atiende partos, por lo que todas las embarazadas llegan a este nosocomio, rebasando su capacidad.
A esto se suma la creación del Comité interinstitucional para la emergencia obstétrica a través del cual, las instituciones de salud se comprometen a prestar el servicio a las embarazadas parturientas en caso de emergencia sin importar su derechohabiencia.
La universalidad del sistema de salud, que está siendo promovido dentro de la Reforma de Salud, podría llegar a aligerar la carga del hospital, en virtud de que la población abierta podría ser atendida en cualquier subsistema sin importar su derechohabiencia.
Por último, comentó que luego de que la Secretaría de Salud rompiera relaciones con Finamed el año pasado, la unidad de hemodiálisis se encuentra operando al cien por ciento.


