ATPC al bordo de la quiebra

-Empresa adeuda prestaciones a trabajadores desde hace un año
-Actualmente la plantilla laboral no rebasa los 80 conductores
Por Édgar Escamilla
Ante la elevada competencia que representan los más de tres mil quinientos taxis que circulan por la ciudad y la renovación de los camiones de las demás empresas permisionarias del transporte público de pasajeros en su modalidad de autobuses, la concesionaria Autotransportes Poza Rica Coatzintla (ATPC) se encuentra al bordo de perder la totalidad de sus activos; unidades que se han convertido en chatarra ante la falta de mantenimiento. Además, la empresa ofrece las más bajas comisiones del mercado e inclusive, adeuda prestaciones desde hace un año a sus trabajadores.
De los más de 400 conductores que llegó a tener en sus tiempos de bonanza, ATPC, la línea transportista con mayor antigüedad en la ciudad, se encuentra a punto de la quiebra, al grado de que adeuda a sus trabajadores el aguinaldo correspondiente a 2014, por lo que los conductores temen y anticipan que este año tampoco recibirán esta ansiada prestación de fin de año.
Entrevistados por separado y pidiendo omitir sus nombres para evitar represalias por parte de los directivos de la empresa, señalan que es tal la situación económica que priva en ATPC, que les fueron reducidas sus comisiones por boletaje, del 18 a solo doce por ciento. Aunque la primera cifra persiste, es necesario que el conductor obtenga más de tres mil 800 pesos.
“Aunque trabajemos de corrido, desde las cinco de la mañana hasta las doce de la noche, es difícil lograr esa cantidad. La gente ya no se sube a los autobuses, prefieren abordar taxis, además de que suele ser más rápido, ahora los camiones se nos quedan parados por donde quiera y así ya tampoco es negocio para uno”, comentó uno de los conductores.
La falta de mantenimiento ha provocado serias deficiencias en el servicio. Por cada unidad que queda detenida por falla mecánica, el conductor se queda sin la percepción salarial de ese día, porque tampoco hay autobuses disponibles para sustituir la unidad averiada.
Por si fuese poco, los conductores deben aportar, del ingreso neto del día, una parte para el sindicato, seguro de la unidad contra accidentes y hasta un impuesto por trabajar, en total 120 pesos diarios para que tengan oportunidad de conducir el autobús.
Lamentan que a pesar de que la empresa ha instalado barras contadoras en la mayoría de las unidades e inclusive algunas cuentan con video cámara que graba a todos los pasajeros que abordan el autobús, al momento de hacer las cuentas en la empresa, siempre terminan con faltantes, que deben cubrir con sus comisiones, lo que merma aún más sus percepciones.
“Muchos compañeros que se han salido de la empresa o los han despido, la tienen demandada. A algunos les deben más de 15 mil pesos, a otros más de 20 mil… varía mucho dependiendo de cada compañero, además de los finiquitos correspondientes; hay compañeros con más de quince años de servicio y la empresa no les quiere dar nada”, comentó otro de los conductores que se vio obligado a renunciar a causa de un constante acoso por parte de los administrativos de ATPC.
En septiembre de 2014, a través de mismo espacio, un grupo de trabajadores, hoy ya fuera de la empresa, denunciaron el acoso y las condiciones de esclavitud en las que laboraban, pese a que en repetidas ocasiones habían tratado de dialogar con la gerente general, Mireya Gallardo, así como con el sub gerente, Isaías Orellan. Denunciaron también la falta de respaldo por parte de los representantes sindicales.
Denuncian que hasta el momento, ni las autoridades de la Secretaría del Trabajo, donde ya existen expedientes de algunos casos y en otras, ni siquiera los han querido atender, así como las autoridades de Transporte Público del Estado, han tomado partido en esta situación que ha afectado a las familias de los conductores de ATPC.


