Ni rosa, ni línea de autobuses exclusiva

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-A un año de haber sido anunciada la creación de la línea rosa de autobuses, la única unidad se encuentra convertida en chatarra

Por Édgar Escamilla

El 25 de noviembre de 2014, la regidora comisionada en equidad de género, Sandra Irasema Pérez Herrera, en el marco de la conmemoración del “Día internacional de la no violencia contra la mujer”, puso en marcha lo que prometía ser un ambicioso proyecto para la creación de un servicio de transporte urbano exclusivo para mujeres; sin embargo, a la fecha, el único autobús habilitado para tal fin circula en malas condiciones mecánicas y hasta el vinil con el que fue forrado de rosa, ha perdido el color.

Hace un año, en pleno evento protocolario, mientras la regidora decía al micrófono: “Me es grato dar inicio al programa “LíneaRosa, Pensando en ti”, que esta administración con el apoyo de ATPC, pone en marcha este programa para tratar de dar un trato especial a las mujeres dentro del trasporte público”, el autobús presentaba su primera falla mecánica y no pudo ser encendido, por lo que en lugar de banderazo de salida, las autoridades municipales se limitaron a cortar el listón inaugural.

Además de las fallas mecánicas, el camión presentaba un parabrisas quebrado, el cual fue cubierto con un vinil blanco para tratar de disimular. En lugar de pintado, fue cubierto con el mismo material, color rosa, para dar una grata apariencia.

Durante todo el año nunca mantuvo la exclusividad con la que se anunció, de lunes a viernes, pero tampoco circuló por las trece colonias prometidas, sino fue utilizado para cubrir las rutas en las que se descompusieran otras unidades, llevando lo mismo hombres que mujeres.

Ningún otro autobús fue habilitado para tal fin. Hoy circula con un vinil que ha perdido el color, averiándose constantemente; ocasionando pérdidas a los conductores, que deben dejar de trabajar ante la falta de su camión de trabajo.

Cabe señalar que, a pesar de que durante los últimos quince días se buscó afanosamente localizar a la regidora Sandra Irasema en su oficina del ayuntamiento, la respuesta de sus auxiliares fue siempre la misma: que la edil no se encontraba, recién se había marchado, aún no llegada o regresaba más tarde.

 

Dichas ausencias fueron corroboradas por sus compañeros ediles, quienes manifiestan que solamente se le puede ver durante las sesiones de cabildo y esporádicamente en algún acto cívico.