¿Adiós a mastografías?

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-El cáncer en Poza Rica, en sus diferentes manifestaciones, fue la primera causa de defunción en 2014 y el primer semestre de 2015.

-En México son utilizadas tres medidas básicas para la detención del cáncer de mama: la autoexploración, el examen clínico y la mastografía. Ésta última, aunque eficaz, su uso es reservado a causa de las radiaciones que recibe la persona, pero esto podría cambiar de acuerdo a una indagación que desarrollan investigadores de la Universidad Veracruzana y que promete la utilización de microondas no ionizantes

Por Édgar Escamilla

Cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, (INEGI), señalan a Veracruz como una de las entidades con mayor incidencia de cáncer de mama en mujeres mayores de 20 años, sólo por detrás de Campeche, Colima y Aguascalientes, además, en 2014 se reportaron 28.75 nuevos casos por cada cien mil mujeres en este mismo rango de edad. De igual forma, revela que cinco de cada cien mastografías reportadas en el país, fueron realizadas en la entidad; sin embargo, su uso es reservado a las mujeres de entre 40 y 69 años, cada dos años, por la cantidad de radiación necesaria durante la toma. Investigadores de la Universidad Veracruzana (UV) trabajan en el desarrollo de un sistema que permitiría utilizar frecuencias no ionizantes por medio de una serie de antenas que funcionarían al igual que un sonar, pero con la capacidad de detectar tumoraciones más pequeñas que las que detectan actualmente los mastógrafos.

 El cáncer de mama ha demostrado ser la principal causa de muerte entre las mexicanas. En la entidad se estima que diariamente muere al menos una veracruzana por esta causa. La Norma Oficial Mexicana NOM-041-SSA2-2011 para la Prevención, Diagnóstico, Tratamiento, Control y Vigilancia Epidemiológica del Cáncer de Mama establece tres medidas para su detección, siendo la autoexploración, recomendada a partir de los 20 años, el examen clínico después de los 25 años y la mastografía, realizable entre los 40 y 69 años.

De acuerdo con el artículo publicado en la revista Salud Pública de México “Cáncer de mama en México: una prioridad apremiante” en 2009, solo 30 por ciento de las mujeres se autoexploran, pero no todas lo hacen de manera correcta, lo que genera que solo diez por ciento de los diagnósticos se logran en la primer fase de la enfermedad.

De esta última, el INEGI informa que por cada cien estudios realizados en el país, 30 se efectuaron en el Distrito Federal, siete en Baja California, seis en Jalisco y cinco en Veracruz, donde tres de cada diez mujeres hospitalizadas ingresan por causa del cáncer de mama.  

En Poza Rica, de las 511 inhumaciones realizadas en los panteones municipales durante el primer semestre de 2015, la primera causa de muerte fue el cáncer en sus diferentes manifestaciones, en tanto que mantiene la misma incidencia de acuerdo a los fallecimientos ocurridos en 2014.

DETECCIÓN CON MICROONDAS

Celia María Calderón Ramón, académica de tiempo completo de la Facultad de Ingeniería Mecánica Eléctrica de la Universidad Veracruzana en la región Poza Rica – Tuxpan, lidera un grupo de investigadores que trabajan actualmente en el desarrollo de un sistema de detección de células cancerígenas mediante la aplicación de un pulso electromagnético con una frecuencia no ionizante, que sea capaz de detectar partículas minúsculas, pero que también pueda ser utilizado frecuentemente y hasta por mujeres y hombres menores de 40 años.

La investigadora comenta que este sistema funcionará a partir de un sistema de antenas que realizarán un barrido de la mama y el reflejo del pulso de las microondas permitiría observar una imagen del tumor, a pesar de su tamaño, el cual sería interpretado por un software también en desarrollo.

El estudio se denomina “Aplicación de la tecnología de microondas para la detección oportuna de cáncer de mama” y es financiado con recursos de la Facultad y de los propios investigadores, quienes trabajan coordinadamente con el Centro de Micro y Nanotecnología de la UV y con el Centro de Investigación en Ensenada, Baja California.

El proyecto surge hace tres años, producto de tesis doctoral y busca generar una alternativa a la mamografía empleada actualmente en el diagnóstico del cáncer de mama, y que impacte directamente en mujeres de todas las edades.

A pesar de la efectividad actual de los mastógrafos, la mamografía tiene la limitante de que no puede ser utilizado en mujeres menores de 40 años, además de que los médicos no permiten su uso más de dos veces por año o a quienes no se les ha detectado nada a través del examen clínico.

Las frecuencias no ionizantes permitirían realizar el examen con mayor periodicidad, por tratarse de una onda en una banda de frecuencia que no daña el ADN. La radiación que se utiliza en los mastógrafos y aparatos de rayos X actualmente, tiene un nivel de radiación, lo que afecta el ADN de los pacientes, además de que para lograr un diagnóstico certero se requiere del respaldo de un ultrasonido y una biopsia, en caso necesario.

Por otra parte, las mujeres son sometidas a un proceso traumático, en virtud de que para realizar la mamografía se requiere de la compresión de las glándulas mamarias entre dos placas, por lo que muchas mujeres optan por no volverse a realizar el estudio. Con esta propuesta, se colocaría a la paciente en una mesa con dos orificios en los que se depositarían los senos, que caerían por gravedad en medio del sistema de antenas.

 

La investigación se encuentra en la fase de simulación computarizada; una vez diseñado el sistema de antenas, se podría avanzar a la fase de pruebas en tejidos cancerígenos, que requiere de permisos especiales, por lo que el prototipo podría demorar dos años más su construcción.