Inusitada protesta de un ciudadano
-Luego de infructuosas peticiones ante las autoridades para que repararan un puente peatonal dañado en la avenida 20 de Noviembre, realizó la reparación por su propia cuenta
Por CARLOS HASCHMED NAVA
Ricardo Alberto Ramírez Santillán, un empresario pozarricense, demostró la tarde de ayer miércoles, que la iniciativa ciudadana es la mejor forma de manifestación de las ideas, luego de que acompañado por un par de trabajadores que él mismo contrató, reparó un puente peatonal ubicado en la avenida 20 de Noviembre.
Ramírez Santillán, quien se define a sí mismo como un activista social y ciudadano consciente, señala que hace más de dos meses, cuando transitaba por este lugar, notó un enorme hoyanco en el área peatonal del puente que une al fraccionamiento Ampliación Santa Elena con la colonia Tepeyac y ante el temor de que una persona resultara seriamente lesionada, convocó a vecinos para solicitar al Ayuntamiento su reparación.
Luego de dos meses de no recibir respuesta alguna por parte de las autoridades, decidió “hacer justicia por su propia mano” y contrató a dos personas para rehabilitar el puente, pero siendo miembro de la asociación civil Organismo Independiente de Lucha Estratégica (OILE) aprovechó para llamar la atención de los conductores y peatones que circulan por ese transitado tramo de la avenida, al colocar mantas con mensajes de protesta social.
“La única forma de que cambien las cosas en nuestra ciudad y muchas otras del país, es que la ciudadanía se una para protestar, para exigir o simplemente para pedir que las autoridades cumplan con sus funciones, de otro modo, harán lo que quieran porque no hay quién les exija”, señala Ramírez Santillán, mientras supervisa el trabajo de soldadura en el puente.
Reconoce que se sintió intimidado cuando personal de Obras Públicas se presentó en el lugar y tomaron fotos de él y su camioneta, “pero esta es la única forma de que llamemos la atención de la población y de que la autoridad entienda que los ciudadanos también actuamos” y continúa con los trabajos de reparación, mientras los automovilistas, en su mayoría, lo observan con cierta indiferencia al cruzar el puente.


