Crimen organizado se ha enraizado en la sociedad
-Y ha hecho escuela: Obispo José Trinidad Zapata
-Necesario fortalecer las instituciones, como la familia, para erradicar este mal
Por ÉDGAR ESCAMILLA
Si bien la iglesia católica reconoce la actuación de las autoridades en el combate frontal a la delincuencia y en especial al crimen organizado, desde la Administración de Felipe Calderón, reconocen también que éste ha extendido sus raíces a todos los sectores de la sociedad, por lo que urgen a atacarlo desde diferentes frentes, a través de la educación, la promoción de los valores cívicos y humanos, pero también fortaleciendo a la familia como institución en la que se forman a los nuevos ciudadanos.
José Trinidad Zapata Ortiz, obispo de la diócesis de Papantla, lamenta que a pesar de todos estos años de combate a la delincuencia organizada y al narcotráfico, a través de las fuerzas armadas, estos males no han logrado ser abatidos y por el contrario, se ha permeado a todos los sectores de la sociedad, al grado de que ahora inclusive los niños están participando en actos delictivos.
“Cuando comenzó a gobernar Calderón e hizo la guerra al narco de manera frontal con el Ejército, digamos, fue una lucha de Grandes Ligas, pero ahora lo tenemos a todos los niveles”, refiere el obispo de Papantla, quien lamenta que en la actualidad el crimen organizado se ha ´enraizado´ en la sociedad y ´ha hecho escuela´.
“Aunque digan nuestros gobernantes que las estadísticas hablan de menos crímenes, no todos se registran, no se saben todos. Lo más lamentable es que ahora haya banditas en todas partes, hasta niños participan en secuestros”.
Por lo cual, hizo un llamado a las autoridades y a la sociedad en general a actuar desde varios frentes para lograr un desarrollo social más auténtico, que permita la distribución de la riqueza y se eliminen ciertos factores que propician la delincuencia. “Muchos de los que entran a delinquir lo hacen por hambre”, dijo.
De igual forma, se requiere trabajar en la educación de la población; “necesitamos ser más humanos, antes había educación cívica y en valores”, y por otro lado, se necesita fortalecer las instituciones, entre ellas: la familia.
Dijo que la familia es escuela de valores humanos y cristianos, “pero necesitamos buenas familias” y esta situación ha provocado que tengan muchos problemas, entre ellos, la migración. Las personas se ven obligadas a abandonar sus lugares de origen para lograr el sustento y al final se olvidan de su familia y forman otra.
En este contexto, y como parte de las acciones del “Año de la Misericordia”, la iglesia católica se encuentra orando por las autoridades, para que éstas se conduzcan dentro del marco de la Ley a favor de sus gobernados.
“En las escrituras, San Pablo dice que hay que pedir por las autoridades, no es un trabajo fácil, nunca quedan bien con todos. Lo dijo el Papa Pío IX: La política es la expresión más alta de la caridad. Es algo muy importante pero desafortunadamente pocos ´le quieren entrar´ a hacer bien las cosas”, puntualizó.


