CMIC, un gigante con pies de barro
-Sus representantes sí pueden negociar para repartirse las posiciones de la Directiva, pero no logran gestionar 300 millones de pesos que la IP y Gobierno del Estado deben a sus agremiados
-El SAT ha embargado bienes a algunas empresas constructoras, que no han podido cumplir con sus obligaciones fiscales
Por ÉDGAR ESCAMILLA
Difícil situación enfrentará la nueva directiva de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), a cargo ahora de Miguel Ángel Elizalde Martínez, debido a que persiste un adeudo de casi 300 millones de pesos a los socios. Su designación se logra luego de varias horas de negociaciones entre las dos planillas que se disputaban el cargo.
“Esperamos que sea una demostración de democracia, que así ha sido siempre dentro de nuestra Cámara”, señaló un par de horas antes Marco Jiménez, entonces presidente de la Cámara; sin embargo, las votaciones no se llevaron a cabo y en su lugar, se negociaron las posiciones.
Las planillas eran representadas por Elizalde Martínez y Dagoberto Rodríguez Lastra, quien declinó a favor del primero, cerca de las 15:00 horas.
La CMIC en Poza Rica está integrada por 121 socios y a la fecha, esperan les sean finiquitados alrededor de 300 millones de pesos, por concepto de trabajos realizados tanto a la iniciativa privada como a entidades públicas.
En este caso, en que Gobierno del Estado no está generando obra, exigen al menos se cumpla con el pago de la deuda que, a pesar de que en días pasados se liberó parte de los recursos, éstos se quedaron en las zonas Centro y Sur de la entidad, principalmente.
En días pasados los empresarios habían hablado de realizar una marcha en la Ciudad de México, para ser escuchados por las autoridades federales, pero hasta el momento ha quedado pausada, toda vez que temen que genere “un estallido social que podría salirse de las manos”.
Mientras tanto, el SAT ha procedido a embargar bienes de algunos socios, quienes no han podido cumplir con el pago de impuestos, ante la falta de liquidez que les provoca a su vez, la falta de pago por los servicios prestados con anterioridad y que en su momento, requirieron una inversión por parte de los empresarios.
En las instalaciones de la CMIC, varios de los socios esperaban la designación del nuevo titular, a fin de ser tomados en cuenta para la asignación de obra a través de las gestiones que realiza la Cámara y no quedar fuera, como ha ocurrido en años anteriores.


