Asesinan a campesino

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-Peleaban por los daños que el ganado del presunto causó al huerto del ahora occiso, en Arroyo Chico

Por CARLOS SÁNCHEZ HERNÁNDEZ

Filogonio Domínguez, conocido campesino de la comunidad La Guadalupe, en el municipio de Castillo de Teayo, se encuentra prófugo de la justicia, luego de que asesinara de un escopetazo a su vecino, por el lío de unos daños en una parcela.

Todo ocurrió alrededor del mediodía, de acuerdo con la entrevista realizada a Odilón Vázquez Rey, empleado del ahora occiso, quien señaló: “Llegamos a la parcela en Arroyo Chico y ahí estaba Filogonio, un señor como de 70 años; entonces mi patrón le reclamó que sus animales se habían metido al huerto y le habían causado daños a su cosecha, por lo cual le pedía que le pagara los daños. Sin embargo, don Filo dijo que no era cierto y mi patrón se molestó y le dijo que entonces no lo dejaría pasar por su parcela para sacar sus frutos y en ese momento estaban cortando plátano.

“Para salir de la parcela de Filogonio, tienen que pasar por el terreno de mi patrón, entonces el señor se fue hacia su camioneta y sacó la escopeta y le disparó en una ocasión, al tiempo que gritaba que si no lo dejábamos pasar, nos mataría a todos; mis compañeros corrieron y yo me boté debajo de la camioneta.

“Al ver que el señor se fue, el chofer de la camioneta donde tenían cargado el plátano se me acercó y me dijo que lo ayudara a subir a mi patrón a su camioneta para llevarlo a un hospital y así lo hicimos, pero no alcanzó a llegar a la clínica”.

El ahora occiso fue trasladado hasta la clínica San Juan Bosco, de esta ciudad, adonde desafortunadamente llegó sin vida; en el lugar se encontraba Adán, hermano del ahora occiso, quien lo identificó como Rogelio Godínez Viveros.

 

El cuerpo del campesino fue trasladado por personal de la Delegación de Servicios Periciales al Servicio Médico Forense (SEMEFO), donde determinarían las causas de su muerte. Cabe señalar que la camioneta Nissan Frontier en la que fue trasladado a la clínica San Juan Bosco, presentaba seis impactos en el cofre, de los balines que arrojó la escopeta.