Benéfico ampliar vacaciones y reducir tareas extraescolares

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-Habrá que esperar la propuesta concreta y que los diputados, encargados de su aprobación, tomen en cuenta a padres de familia, docentes y alumnos: TPR

Por Édgar Escamilla

Ayer viernes 15 de enero comenzó a circular en medios de circulación nacional el anuncio de la iniciativa que habrá de presentar el secretario de Educación Pública, Aurelio Nuño, con la cual podrían optimizarse los tiempos en el ciclo escolar y en consecuencia ampliar el periodo vacacional, mismo que podría utilizarse para complementar el desarrollo de los niños mediante actividades deportivas, culturales o artísticas, además de que extender el tiempo de clases diarias permite avanzar con las tareas en la propia escuela y que los niños realicen otro tipo de actividades en sus hogares.

Consultado al respecto, el profesor Tonatiuh Paredes Rangel, quien se desempeña como regidor comisionado en Educación en el ayuntamiento de Poza Rica, estima que la propuesta permitiría optimizar los días del año, que en consecuencia daría la oportunidad de emplear un mayor tiempo para capacitación de los propios docentes.

“Si la propuesta viene completa y toma en cuenta las actividades de los padres de familia, sería muy positiva, pero si solo se toman ciertas partes en cuenta, puede ser un fracaso”, por lo que habrá que exigir a los legisladores federales, responsables de la aprobación en su momento, que tomen en cuenta los diferentes puntos de vista de la sociedad mexicana.

Puso como ejemplo las acciones complementarias a la Alerta Gris que se ha implementado en el estado de Veracruz ante el riesgo de algún fenómeno hidrometeorológico, cuando el ejecutivo estatal decreta la suspensión de labores escolares, regularmente de forma general en toda la entidad, lo que afecta el cumplimiento del objetivo de los 200 días laborales del ciclo escolar, sin que los días que se suspenden actividades, sean repuestos durante el periodo.

Al contar con un horario ampliado, se permitiría avanzar en los objetivos del programa educativo, y al compactarse el ciclo, permitiría que los alumnos gozaran de un periodo vacacional más amplio, como ocurría años atrás, cuando el periodo escolar se cerraba en julio y retornaban a las aulas en septiembre.

Este tiempo permitiría incluir en la currícula, talleres de reafirmación de conocimientos para aquellos alumnos que no pudieron alcanzar el nivel óptimo de competencias durante el ciclo regular y en los casos en los que sí se cumplan los objetivos, ofertar otro tipo de actividades extraescolares.

En el caso de Poza Rica se han empleado los campamentos de verano a los que se convocan a los estudiantes para participar en actividades deportivas, recreativas y culturales. “Este verano llegamos a metas que no imaginábamos, como tener más de 300 alumnos en las bibliotecas; pero para lograr eso se requiere diseñar estrategias a nivel municipal en coordinación con los padres de familia, lo que permite que sus hijos desarrollen habilidades que no se logran en la escuela”.

Pero para lograr estos objetivos es necesario que se cuente con las condiciones pertinentes en los planteles educativos. Por ejemplo, tras la implementación de las llamadas escuelas de tiempo completo, en las que el horario de clases se extiende hasta las 16:00 horas, muchos de estos centros educativos no están equipados en su totalidad; se requieren canchas techadas para la realización de actividades deportivas y cocinas para la preparación de los alimentos de los alumnos, pero no todos cuentan con ello.

En las escuelas con jornada ampliada, es decir, cuyo horario de clases  es de las ocho de la mañana a las dos de la tarde, permite que los alumnos avancen en los trabajos extraescolares que antes debían realizar en sus hogares, además de participar en otro tipo de actividades, por lo que al llegar a casa tienen más tiempo para realizar actividades propias de la edad, como el juego. 

De concretarse la iniciativa, sería un importante paso para mejorar las relaciones extrapersonales de los alumnos, la convivencia familiar y adquirir habilidades deportivas o culturales, pero requiere de un marco regulatorio que garantice el cumplimiento de los objetivos para que los alumnos cuenten con el nivel óptimo de desarrollo de competencias.