Riesgo latente en el mercado Poza Rica

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-No cuentan con Programa Interno de Protección Civil

-Pasillos reducidos e invadidos obstaculizarían una evacuación

-Los propios locatarios tienen invadidas las calles de la periferia

Por Édgar Escamilla

Inaugurado en 1948 por el entonces presidente de México, Miguel Alemán, el mercado Poza Rica, uno de los más grandes de todo el estado, cuenta con  mil 085 locales tanto de la nave central, área vieja y área reconstruida. Se ha visto inmersa en una serie de conflictos por su posesión legal, llevando a una polarización de sus locatarios, mientras tanto, sus locales y pasillos se deterioran cada vez más y ponen en riesgo a las miles de personas que llegan hasta este centro de abasto para hacer sus compras.

Información proporcionada por la Dirección Municipal de Industria y Comercio, señala que el mercado Poza Rica, con 67 años de historia, cuenta con mil 085 locales, tanto del área vieja, que incluye la nave central, como del área remodelada. Dicha dependencia emprendió un censo de los comercios en la ciudad, dividiendo al municipio en sectores; los resultados preliminares del censo apuntan a que en inmediaciones del mercado Poza Rica, existen 225 vendedores ambulantes y semifijos, de los cuales, cerca de la mitad son locatarios del mercado, por lo que además de obstruir las aceras, compiten de manera desleal contra sus propios compañeros.

A este centro de abasto, uno de los más grandes del estado, acuden diariamente miles de personas a realizar sus compras, provenientes lo mismo de las colonias como de los municipios conurbados y circunvecinos, muchos de ellos de la sierra del Totonacapan.

Pese a la importancia del mercado, sus pasillos se encuentran obstruidos la mayor parte del tiempo, lo que dificultaría una evacuación en caso de algún incidente mayor, como el ocurrido en octubre de 2009.

El área vieja se encuentra severamente deteriorada; los locales están construidos en su mayoría con madera y lámina, que en tiempo de lluvias permite el paso del agua y convierte los pasillos en arroyos. La humedad y oscuridad al interior son también un riesgo, la presencia de fauna nociva es innegable, mientras la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) pasa por alto esta situación.

A pesar de que una parte de los locatarios se unió para realizar un proyecto de sustitución de la red eléctrica, los viejos cables siguen representando un riesgo para quienes trabajan bajo esos techos y para quienes por costumbre o economía acuden a realizar sus compras.

No obstante la cantidad de personas que se concretan en este mercado diariamente, al menos durante la presente administración municipal no se ha llevado a cabo un solo simulacro de evacuación, además de que no cuentan con el respectivo Programa Interno de Protección Civil, según reconoció el titular de la dependencia, Marcelo Rivas Trujillo.

En su lugar se maneja solo un Plan de Contingencias para atender una posible deflagración, organizando para tal fin a seis brigadas dispuestas en lugares estratégicos del mercado.

En las revisiones que ha realizado la dependencia, señaló que se lleva un avance de 60 por ciento del mercado, restando el área remodelada, con menor riesgo. En este proceso se detectaron riesgos como fugas de gas en las instalaciones de locales dedicados a la venta de comida, así como tres tanques estacionarios que ya habían superado su vida útil.

Además se les recomendó contar con extintores y se les ofrecieron cursos de capacitación para su manejo. “La seguridad no tiene precio”, comentó el funcionario.

En tanto a las rutas de evacuación, lamentó la “mala costumbre” de los locatarios que “sacan su mercancía y bloquean el paso”.

Carlos López Chena, director de Comercio, puntualizó que se trata de un mercado privado, por lo que todas las adecuaciones que requiere para su correcto funcionamiento de acuerdo a las normas de salud y protección civil, deben correr a cuenta de los propios locatarios. 

Mientras tanto, miles de personas de la región seguirán acudiendo normalmente a realizar sus compras al mercado Poza Rica, por lo que será necesario que los locatarios y sus dirigentes lleguen a los acuerdos necesarios que permitan rescatar este espacio de tradición en la ciudad.