Mercaderes de la educación

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-UPAV ha llenado de licenciaturas, maestrías e incluso doctorados el mercado local, siempre bajo sospecha en calidad

DE LA REDACCIÓN

La educación en Veracruz se ha convertido en lucrativo negocio, especialmente en la región Norte del Estado, en donde personajes de la política han ‘metido las manos’ en la Universidad Popular Autónoma de Veracruz (UPAV), para enriquecerse  a costa de la necesidad de educación de miles de jóvenes.

Continuamente la directora general de la UPAV, Rosa Isela Hernández Moctezuma, hace alarde del éxito profesional que tiene en esta región la universidad, que pese a que debería de ser autónoma, su directiva está repleta de exfuncionarios públicos que solo sirven para sus intereses, como es el caso de la antes mencionada.

La Universidad Popular Autónoma de Veracruz (UPAV) con sede en esta región, ha llenado de licenciaturas, maestrías e incluso doctorados el mercado local, siempre bajo sospecha en calidad que se ve reflejada en su inexistente infraestructura, puesto que no cuenta con instalaciones propias desde hace ya varios años.

Miles de alumnos de Poza Rica y Coatzintla, así como de Cazones y Tihuatlán que cursan una de las más de 15 licenciaturas, tienen que recibir sus clases solo una vez a la semana, en aulas de primarias prestadas y de mala calidad.

Hablar de la existencia de laboratorios para los alumnos de Criminología y Criminalística es en vano, desde que la UPAV abrió su oferta educativa siempre ha optado por subsistir de la limosna de otras instituciones, que les facilitan lo necesario para que los alumnos puedan aprender.

Ni a Rosa Isela Hernández Moctezuma, ni al director de las carreras que se ofrecen en ésta plaza, Marco Antonio Guerrero Juárez les interesa que los alumnos cuenten con mejores condiciones de enseñanza, ya que hasta el momento ‘no han movido un solo dedo’ por buscar recursos para la construcción de las instalaciones propias de la universidad.

Para rematar, los profesores encargados de impartir las carreras, maestrías y diplomados, no son profesionales en la materia, es por ello que recientemente la Federación de Instituciones Mexicanas Particulares de Educación Superior, encargada de certificar los programas de estudios de estas universidades, dejó entrever que podría aplicar la misma prueba a centros de estudios como la UPAV, debido a la mala calidad de su enseñanza.

Y no es para menos, si se toma en cuenta que la directora general del instituto, se ha encargado de meter a media familia en la UPAV, a quienes ha entregado cargos directivos con sueldazos que ni en la UV pagan. 

Cabe resaltar que actualmente son más de mil 800 alumnos que cursan el bachillerato a nivel regional, mil 500 alumnos en licenciatura y en lo que respecta a las maestrías son 40; por ahora la UPAV oferta 20 licenciaturas y maestrías.