Faltan oportunidades a Trabajadores Sociales
-Ante la falta de apoyos gubernamentales, los nuevos profesionistas ven en el sector privado, social e internacional un nicho de oportunidad: Eli Evangelista Martínez
Por Isaac Carballo Paredes
Pese a que en México hay una notable falta de políticas públicas que igualen los lineamientos estatales, para la debida constitución de asociaciones civiles, lo que ha generado que egresados de la licenciatura en Trabajo Social no ejerzan su profesión, los nuevos profesionistas se han abierto paso en el ámbito privado e internacional, ya que, actualmente, comienzan a ser contratados por organizaciones sociales como Amnistía Internacional.
De acuerdo con Eli Evangelista Martínez, profesor de la Escuela Nacional de Trabajo Social de la UNAM y presidente de la Red de Investigaciones de Estudios Avanzados en Trabajo Social A.C. de México, los campos tradicionales para el trabajador social en México son las instituciones públicas, del estado y de los diferentes niveles de gobierno, que si bien han dado oportunidad a los egresados de esta carrera, son limitados en este país.
Por ello, subrayó que en una sociedad contemporánea, en donde los ciudadanos crean sus nichos de oportunidad, los trabajadores sociales también tienen trabajo en instituciones privadas que están realizando acciones sociales, a través de escuelas, instituciones médicas, así como centros en donde se tratan adicciones y a los adultos mayores.
Otro nicho de oportunidad para los profesionales es en la responsabilidad social empresarial, es decir, toda aquella gran empresa que cuenta con una asociación civil, que hace trabajo social con su comunidad y en diferentes entornos del país.
La oportunidad también se encuentra en todas las organizaciones civiles, que cabe mencionar en México es un tema que apenas despunta; sin embargo, bajo el estandarte del altruismo y el activismo, los ciudadanos han comenzado a formar asociaciones para apoyar causas sociales, es ahí donde los trabajadores sociales tienen oportunidad de trabajar.
El especialista señaló que, además que los ciudadanos demuestran una baja participación en la sociedad civil, cuando quieren constituirse, legalmente, se encuentran con varios obstáculos para cumplir con los lineamientos jurídicos.
Lo anterior porque cada estado cuenta con sus propias leyes para constituir sociedades civiles, sociedades cooperativas, es decir, no hay una homogeneidad en políticas de organización, solo de apoyar actividades de organizaciones que ya existen como la Ley de Fortalecimiento a las Actividades de las Organizaciones de la Sociedad Civil.
El especialista indicó, además, que son los propios trabajadores sociales quienes pueden crear una asociación de tipo civil, para involucrarse en acciones tradicionales y temas nuevos. En el caso de México se calcula que solo hay 40 mil organizaciones registradas, que no se comparan con otros países de Europa, donde hay más de 100 mil organizaciones.
Reiteró que, poco a poco, organismos internacionales dan apertura a trabajadores sociales como en la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), además de embajadas y organizaciones de sociedad civil internacional como Amnistía Internacional, un movimiento global de más de siete millones de personas que se toman la injusticia como algo personal.
Es por ello, que instituciones educativas como la UNAM han puesto en marcha proyectos ‘piloto’, para motivar a sus estudiantes a constituir organizaciones civiles donde puedan estructurarlas, diseñarlas y dirigirlas, hasta el momento, se han formado entre 15 y 20 en la capital del país.
Asimismo, subrayó que la reforma al sistema oral penal constituye un nicho de desarrollo para el trabajador social, de manera independiente, ya que estos, ahora pueden instalar un despacho para fungir como peritos especializados en la materia.


