Privados se arrebatan campos de las rondas 2.2 y 2.3

el

-Se atraerán inversiones por US2,000 millones a lo largo de 30 años; la mexicana Jaguar fue la gran ganadora con 11 adjudicaciones

DE LA REDACCIÓN

Las rondas de licitaciones 2.2 y 2.3 de contratos de licencia en bloques terrestres principalmente gasíferos en México concluyeron con un resultado alentador: se adjudicaron 21 de los 24 campos disponibles a seis licitantes distintos en consorcios o como empresas individuales.

En 17 de estos contratos se llegó a la regalía máxima posible para el Estado como criterio de adjudicación y en ocho campos hubo empates que derivaron en bonos a la firma por 87.8 millones de dólares para el Fondo Mexicano del Petróleo.

La inversión esperada durante los 30 años de vida de estos contratos será de 2,000 millones de dólares, de los cuales 1,100 vendrán de los siete campos de la segunda licitación y 949 millones de la tercera. Se generarán cerca de 20,500 empleos de los cuales un tercio serán directos en Nuevo León, Tamaulipas, Veracruz y Tabasco, según la Subsecretaría de Hidrocarburos de la Secretaría de Energía.

Aunque el promedio de las regalías para el Estado -que en los contratos de licencia se obtienen de los ingresos brutos sin reducir costos una vez que inicie la comercialización de los hidrocarburos- fue de 31.4% según las ofertas de las empresas, al sumarse los demás componentes tributarios a la operación, estos campos tendrán una carga impositiva de 75% en promedio, que con elementos de progresividad como precios altos de los hidrocarburos o hallazgos inesperados podrá elevarse hasta 82%, según la Subsecretaría de Ingresos de Hacienda.

En el pico de producción de los campos, esperado para el 2025, la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH) espera que añadan cerca de 19,000 barriles diarios de crudo y condensados a la producción nacional, además de 378 millones de pies cúbicos diarios de gas, que significan 7.5% de la extracción nacional actual.

Para obtener estos contratos, las empresas comprometieron además la perforación de 36 pozos exploratorios de los cuales 16 serán para buscar gas natural. Con esto, el mínimo de inversión comprometida, haya o no producción posterior en los bloques, será de 448 millones de dólares para la actividad petrolera mexicana por parte de privados en dos años.

LAS GANADORAS

La gran sorpresa de la jornada que duró más de 12 horas fue la participación de la regiomontana fondeada por Grupo Topaz -de la familia Garza-, Jaguar Exploración y Producción, que se llevó nada menos que 11 de los 21 contratos adjudicados. Y no sólo fue lo que ofertó, sino cómo lo hizo, ya que en la licitación 2.2 se quedó con seis de los siete bloques otorgados, en consorcio con la canadiense de reciente formación Sun God Energía, ofertando la regalía máxima permitida en cinco campos, adjudicándose el único bloque de crudo de la licitación y entregando un bono en efectivo de 4 millones de dólares tras un empate en Burgos.

Pero después, en la licitación 2.3, Jaguar obtuvo cinco contratos más ya sin consorcio, también con las ofertas máximas permitidas como regalía al Estado y entregando más de 54 millones de dólares en bonos por desempates.

Otro de los participantes con mayor dinamismo fue el consorcio entre Iberoamericana de Hidrocarburos -una alianza entre la contratista de Pemex, Monclova Pirineos Gas y la española Cobra Instalaciones y Servicios, del grupo empresarial dueño del Real Madrid- y la mexicana Servicios PJP4 -dedicada a la prestación de servicios de producción de hidrocarburos en cinco países- quienes se llevaron tres contratos.

Ninguno de los ganadores pasó desapercibido: el consorcio comandado por la china Shandong Kerui Oilfield, con las mexicanas Sicoval y Nuevas Soluciones Energéticas, se quedó con tres bloques, de los cuales uno fue mediante un bono por 2 millones 179,000 dólares, además de que participó en cinco procesos distintos de desempate luego de ofertar los máximos por los campos.

La filial petrolera de Grupo Alfa, Newpek, en consorcio con la estadounidense Verdad Exploration, logró dos contratos, uno de ellos mediante un desempate con un bono de 2.8 millones de dólares. Con esto, Grupo Alfa arranca su operación petrolera en el país, siendo una de las empresas más conocidas en el sector, que ya extrae shale en Estados Unidos y cotiza en la Bolsa Mexicana de Valores. Y casi al finalizar la licitación, Carso Oil and Gas, de Grupo Carso, propiedad del magnate Carlos Slim, logró adjudicarse dos contratos luego de empates con la máxima oferta posible, y desembolsando más de 19.3 millones de dólares en bonos a la firma.

“Llegamos a 60,000 millones de dólares que se invertirán en el país producto de las licitaciones de las rondas petroleras. Derivado de 70 contratos ya adjudicados a 66 empresas de 17 países distintos”, dijo al finalizar la subasta Juan Carlos Zepeda, presidente de la CNH, “de estas nuevas operadoras, 33 son mexicanas”.