Celebra su día buscando a su hijo

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-Abandonó su profesión para indagar en fosas

DE LA REDACCIÓN

“Nos vamos a Colinas de Santa Fe y si el gobierno no nos quiere ayudar, nosotras lo hacemos por propia mano”, sentenció Rosalía Castro, una dentista que dejó de lado la tranquila vida dedicada a sus pacientes en Huatusco, Veracruz, para integrarse a las filas de las mujeres que comenzaron una búsqueda que las llevó a descubrir el horror de las fosas clandestinas.

Desde diciembre de 2011 Rosalía ya no tenía una razón de vida. Su hijo Roberto Carlos Casso Castro desapareció cuando regresaba de la playa junto con su novia Cinthia Lisset Vicencio. Era Nochebuena. Las viandas quedaron servidas en la mesa familiar.

La búsqueda de Rosalía se enfrentó con la corrupción policiaca y con la podredumbre de una procuración de justicia invadida hasta el tuétano de personas involucradas con el crimen organizado. No fue fácil, su vida se convirtió en un ir y venir hasta que poco a poco encontró en otras madres la identificación de una tragedia que las unió y las hizo luchar hombro a hombro. Junto con otras madres, Rosalía tomó un pico, una pala y fue tras el rastro de su hijo. Aún no lo encuentra, pero sentó un precedente en una lucha que apenas comenzó con el hallazgo de restos, pero que se alarga por la difícil y larga tarea de darles identidad.

De acuerdo con el Registro Nacional de Datos de Personas Extraviadas o Desaparecidas (RNPED), elaborado por el Sistema Nacional de Seguridad Pública, de 2007 a enero de 2018 había 34 mil 268 personas desaparecidas, de las cuales aproximadamente 75% son hombres y el resto mujeres.

Tamaulipas es el estado que más desaparecidos registra, con cinco mil 989; le siguen el Estado de México, con tres mil 834 desaparecidos; Jalisco, con tres mil 60 y Sinaloa, con dos mil 783. Los más afectados son los jóvenes, pues casi la mitad de los desaparecidos tienen entre 15 y 29 años.

Y la cifra total podría ser mucho mayor, pues de acuerdo con la Ley del Registro Nacional de Datos de Personas Extraviadas o Desaparecidas de México, el informe sólo refiere las desapariciones denunciadas formalmente ante el Ministerio Público por familiares o personas cercanas a la víctima, pero faltan datos de quienes no denuncian por miedo u otras razones.