Afectados por el cierre del libramiento Oro Negro

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-No hay servicios como taxis, agua embotellada, gas, entre otros

DE LA REDACCIÓN

A más de un mes del cierre del libramiento Oro Negro, continúan las afectaciones para varias familias de, al menos, tres colonias de la ciudad, debido a que los prestadores de servicios dejaron de ir a sus domicilios.

Desde que un particular cerró el acceso ante el incumplimiento de pagos de indemnización por el derecho de vía, los taxis y los camiones que surten de agua y algunos productos de la canasta básica, dejaron de adentrarse en esos sectores habitacionales, ante las dificultades que enfrentan al transitar por caminos de terracería y veredas improvisadas.

Sentada desde un sillón, la señora Elena García Villegas narró que tras el bloqueo de la carretera Oro Negro han resultado afectadas decenas de familias que tienen sus viviendas en las partes más bajas de las colonias Emiliano Zapata, Rafael Hernández Ochoa y el asentamiento irregular conocido como Villas del Pedregal.

Cabe destacar que estos vecinos radican a menos de 200 metros de la avenida 20 de Noviembre, la cual es la calle principal de la colonia Cazones, y que conecta a varios sectores habitacionales, así como el predio hacia el relleno sanitario.

Pero los lugareños resienten más el cierre de ese acceso, debido a que en las últimas semanas les aumentaron los precios del suministro de agua que compran de las pipas de particulares; algunos le incrementaron hasta 50 pesos más la tarifa de un tanque de mil litros de capacidad cuando anteriormente costaba 100 pesos.

Los conductores de estos camiones se justifican bajo el argumento de que les resulta más costoso el traslado del vital líquido al tener que transitar por las calles de las colonias Libertad, Emiliano Zapata y Rafael Hernández Ochoa, ya que les quedaba más cerca circular por el entronque de la avenida 20 de Noviembre con el libramiento Oro Negro.

En tanto, el transporte público en modalidad de taxis, también, dejó de circular en esos sectores poblacionales, ya que se les dificulta andar en brechas y caminos de terracerías.

A principios de julio pasado, un particular instaló un portón con candados para impedir el paso de los vehículos, ya que Petróleos Mexicanos (Pemex) incumplió con el pago de la indemnización por la construcción de ese acceso carretero.