
AGENCIA
Más de un centenar de migrantes centroamericanos buscan saltar a los vagones ante la salida próxima del tren. Arriaga es la última estación ferroviaria en la entidad, antes de Tapanatepec, Oaxaca.
“Lo que sucede estos días es algo nunca antes visto”, dice, abrumado, Carlos López Villalobos, uno de los responsables de la Casa del Migrante “Hogar de la Misericordia” en las afueras de Arriaga, que desde hace 12 años recibe y atiende a los centroamericanos en tránsito. Afuera, bajo una Guadalupana pintada en el muro, guarecidos tras la línea de la sombra,...