
AGENCIA
Investigaciones, corrupción, y caos prevalecen en la cúpula política de Estados Unidos cada vez más reprobada por la opinión pública, generando optimismo entre sectores liberales, pero a la vez alimentando el odio y el extremismo derechista.
Tan sólo el miércoles, el presidente Donald Trump contradijo en su cara al vicepresidente y dejó atontados a sus aliados republicanos, arremetió una vez más contra el procurador general, provocó confusión sobre el muro fronterizo, aceptó la renuncia de su directora de Comunicaciones en el continuo éxodo de personal de la Casa...