
AGENCIA
Caminaron durante días aguantando el frío, la incomodidad y las penurias del camino. Llegan con sus maletas en las que cargan lo indispensable: cobijas, calcetines, una muda de ropa.
Podrá faltarles todo, menos sus imágenes de la Virgen de Guadalupe: algunas son estatuas, otras son cuadros adornados por ellos mismos, otros más la traen en toallas, en ayates, en sus playeras, colgando de un rosario o bordada en una gorra.
Lo importante después de todo este trayecto son unos cuantos segundos, los que pasan frente al ayate de san Juan Diego en la Basílica;...