Centroamérica vive su propia crisis de refugiados
![]()
-Preocupante la violencia de pandillas
AGENCIA
"Ella me dijo: Si no te unes, la pandilla te va a matar. Si te unes, la pandilla rival te va a matar, o los policías. Pero si te vas, nadie te va a matar". Fue el consejo que le dio su abuela a Kevin, un joven hondureño de 17 años después que un pandillero lo intentó reclutar a la fuerza para que se uniera a su banda criminal.
Como él, miles de niños y adolescentes se han visto en la obligación de huir, solos o con sus familias, desde los países del llamado Triángulo Norte de Centroamérica, ante el temor que causan las pandillas que extorsionan, secuestran, reclutan por la fuerza o explotan sexualmente a mujeres.
La violencia de las maras (pandillas) se cobró la vida de 17 mil 522 personas en 2015; la mitad de ellas menores de 30 años, de acuerdo a datos de Amnistía Internacional.
Según estima la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), 388 mil guatemaltecos, salvadoreños y hondureños huyeron de sus países en 2016.
Entre esos refugiados está Priscilla, quien junto a su marido llevaba una vida tranquila en Honduras, donde tenían una pastelería que les daba para vivir junto a sus cuatro hijos. Todo cambió para ellos cuando la mara se apoderó del barrio. A cambio de seguridad, el matrimonio comenzó a pagar el "impuesto de guerra" exigido por los pandilleros. Su vecina se rehusó y fue asesinada junto a dos hijos pequeños.
La mujer y su marido pasaron del miedo al terror cuando un hombre armado entró a la casa preguntando por su hija mayor: la joven había sido seleccionada para convertirse en la "novia" de su jefe. Entonces decidieron escapar con su familia y evitar que su hija engrosara las cifras de femicidios en el país.
Honduras es el país que registra más homicidios de mujeres en el mundo -478 fueron asesinadas en 2015-, la mayoría de ellas menores de 24 años. Los miembros de pandillas a menudo toman "novias", a quienes violan, abusan y matan.


