Reciben funcionarios millones en regalos

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AGENCIA

Obras de arte, bolígrafos de lujo, relojes, botellas de vino, aparatos electrónicos, lociones y joyas, son algunos de los artículos que reciben los servidores públicos como regalo de Navidad y fin de año. Incluso, entre los bienes se cuentan peluches, pelotas de tenis, paraguas y tableros de ajedrez.

Estas dádivas, que particulares entregan a la clase política, están prohibidas. Así lo establece el artículo 52 de la Ley General de Responsabilidades Administrativas: “Incurrirá en cohecho el servidor público que exija, acepte, obtenga o pretenda obtener, cualquier beneficio no comprendido en su remuneración como servidor público”.

El mismo texto legal establece que los funcionarios deberán notificar cuando reciban un obsequio, a los órganos internos de control de cada dependencia. Luego, tendrán que llenar un formato propuesto por el Servicio de Administración y Enajenación de Bienes (SAE), que se hará cargo de vender, subastar o donar los regalos.

Hasta el pasado 18 de julio, fecha en que entró en vigor la Ley General de Responsabilidades Administrativas, los funcionarios podían aceptar regalos que no superaran el valor de diez veces el salario mínimo vigente en el Distrito Federal; es decir, unos 800 pesos.

Así, entre agosto del 2012 y febrero del 2017, el SAE -organismo descentralizado adscrito a la Secretaría de Hacienda-, ha vendido mil 998 obsequios por un valor total de 1 millón 612 mil 26 pesos; algunos con descuentos por arriba de 50%.

EL UNIVERSAL, mediante una solicitud de transparencia, obtuvo la base de datos en la que se detallan las características de los regalos.

Así, en la lista destacan cinco artículos vendidos en cantidades superiores a los 20 mil pesos; una pintura al óleo, dos relojes, un barril de tequila y una botella de coñac.

Los más caros El artículo más costoso fue una “obra de arte en óleo sobre tela” del oaxaqueño Rodolfo Morales, pintor y muralista que gustaba de los colores vivos y que incorporaba elementos surrealistas en sus cuadros. La obra en cuestión de 92 por 71 centímetros, fue firmada en 1992 y alcanzó un precio en subasta de 260 mil pesos.

Le sigue un reloj tipo esqueleto -con los engranajes mecánicos al descubierto- de la casa suiza International Watch Company (IWC), vendido en 126 mil pesos. La pieza cuenta con caja y broche fabricados en oro de 18 quilates, pulsera de piel y una inscripción en el reverso que revela la presencia de 42 joyas.

Como tercer artículo en la base de datos del SAE aparece otro reloj, esta vez de la marca francesa Cartier. Se trata de un modelo Santos 100 con oro amarillo, zafiro, carátula blanca de números romanos y broche de tijera en acero.

El ejemplar que reúne estas características tiene un precio de lista de 9 mil 400 euros, según la página oficial de Cartier, lo que equivale a 211 mil pesos por el tipo de cambio actual. El SAE vendió el reloj en 90 mil pesos, por lo que la rebaja para el comprador fue del 57.4%.