EU y China reanudan conversaciones
![]()
AGENCIA
Estados Unidos y China reanudaron el viernes contactos de alto nivel, tras meses de creciente tensión, en las que procuran resolver desde sus diferencias comerciales hasta cuestiones de derechos humanos.
Yang Jiechi, arquitecto de la diplomacia china, y el ministro de defensa, el general Wei Fenghe, encabezaron la delegación enviada a Washington para reanudar conversaciones tras una ola de fricciones atizadas por la campaña hacia las elecciones estadounidenses de medio mandato celebradas el martes.
Ocho funcionarios chinos, la mitad de ellos uniformados, se reunieron con una delegación estadounidense encabezada por el secretario de Estado, Mike Pompeo, y el de Defensa, Jim Mattis, un mes después que la visita de este último a Pekín fuera cancelada.
Las conversaciones ocurren algunas semanas antes que los presidentes Donald Trump y Xi Jinping coincidan en Buenos Aires en la Cumbre del G20 que potencialmente es una oportunidad para realizar anuncios sobre la resolución de divergencias.
Estados Unidos insistió en que no estaba persiguiendo una nueva "Guerra Fría" con China, pero Washington y Pekín solo pudieron ocultar las profundas diferencias durante las conversaciones de alto nivel.
"Estados Unidos no está llevando a cabo una guerra fría o una política de contención con China", dijo Pompeo en una conferencia de prensa conjunta.
"Más bien, queremos asegurarnos de que China actúe de manera responsable y justa en apoyo de la seguridad y la prosperidad en cada uno de nuestros dos países", dijo.
Por su parte, el secretario de Defensa, Jim Mattis, dijo que las conversaciones fueron "sinceras".
El funcionario del Partido Comunista, Yang Jiechi, insistió en que China permite la libertad de religión y criticó a Estados Unidos por lo que consideró como su propia "militarización" del Mar del Sur de China.
El diálogo en Washington se enfoca en primer lugar en cuestiones de seguridad pero el comercio está en el centro de las tensiones entre las mayores economías del mundo.
Trump aplicó aranceles a productos importados de China por 250 mmd tras acusar a Pekín de aplicar prácticas comerciales desleales. China replicó tomando medidas similares contra Estados Unidos.


