Exigen el desembarco de 47 migrantes

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AGENCIA

La Organización de Naciones Unidas (ONU) y varias organizaciones no gubernamentales emitieron ayer un llamado a Italia para que permita el desembarco de los menores rescatados en el Mediterráneo por el buque con bandera holandesa Sea Watch 3, de la organización alemana del mismo nombre, que fue autorizado a refugiarse del mal tiempo en la costa este de Sicilia.

La embarcación lleva a bordo 47 refugiados recientemente rescatados del mar Mediterráneo, 13 de los cuales son menores de edad. El ministro del Interior italiano, el ultraderechista Matteo Salvini, prohibió al barco, que permanece en aguas internacionales, llegar a cualquier puerto italiano, pese a la petición de la ONU, y ordenó mantener cerrados los muelles de la isla de Sicilia.

Salvini sostiene que su gobierno no será “cómplice de traficantes de personas” y exige a Alemania u Holanda hacerse cargo de la suerte del navío y sus ocupantes, principalmente de África subsahariana, que fueron rescatados de Libia por Sea Watch hace una semana.

“Estos jóvenes han sufrido ya suficiente violencia y abuso durante su ruta a Italia y son particularmente vulnerables”, sostuvo Raffaela Milano, directora del programa italiano de la ONG Save the Children en un comunicado.

Milano reclamó respuesta “inmediata” al pedido de los fiscales de Catania para permitir que los menores a bordo del barco de rescate holandés puedan desembarcar.

En un comunicado conjunto, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur), el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) pidieron una solución urgente para los menores y los otros migrantes, al estimar que la situación es crítica debido a la importante cantidad de personas a bordo del buque, algunas de las cuales deben quedarse en el puente por falta de espacio, precisa.

Las organizaciones se preocupan “en particular por la situación de los menores no acompañados –en total 13–, para quienes se deben aplicar medidas de protección tan pronto como sea posible”.

Pero Salvini volvió a expresar su negativa a recibir a los migrantes al asegurar que los menores tenían casi 18 años y no eran niños. “No voy a cambiar de opinión. Los puertos italianos están cerrados y permanecerán cerrados a las personas que trafican y sus cómplices”, sostuvo.

“¿Barco holandés y ONG alemana? Ámsterdam o Berlín están esperando por ustedes”, señaló.

El ministro de Migración holandés, Mark Harbers, indicó que su país “no estaba obligado” a encontrar una solución, y declaró al diario Corriere della Sera que el Sea Watch 3 “actuó por iniciativa propia”.

El alcalde de Siracusa, Francesco Italia, aseguró que daría la bienvenida a los rescatados y que algunos habitantes de la ciudad costera siciliana colgarían sábanas blancas de sus balcones, con el mensaje “Déjenlos desembarcar”.

Decenas de residentes se concentraron en la playa, desde donde se podía ver el barco a una milla de distancia.

La ONG Sea Watch instó al “fin de la odisea” y citó a un guineano de 16 años –quien se encuentra a bordo del barco y dejó su hogar hace dos años para encontrar trabajo y ayudar a su familia tras la muerte de su padre–, quien relató que en Libia lo obligaron a trabajar a punta de pistola sin sueldo. “Mataron a uno de mis amigos delante de mí. Lo asesinaron porque una mañana no se pudo levantar para trabajar”, aseguró, según Sea Watch.