Inflación en alimentos toma respiro, pero…

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La reducción de precios de alimentos como la cebolla, la papa, la naranja, el limón, el pollo, el huevo, el pan, y en el energético del gas LP, restaron presión a la inflación durante la primera quincena de noviembre.
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) reportó que el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) subió 0.56% en la primera mitad de noviembre, con lo que la tasa anual se desaceleró por cuarta quincena consecutiva al ubicarse en 8.14%.
Así, los alimentos fueron clave para la reducción de la inflación general, ya que tuvieron un nulo avance frente a la quincena previa y en la tasa anual se ubicó en 13.47%, el menor nivel en las últimas 12 quincenas.
Este comportamiento en los alimentos se vio reflejado en la canasta del Paquete Contra la Inflación y la Carestía (Pacic), cuyo precio promedio en la primera quincena de noviembre se redujo en 0.30% respecto a la quincena previa, la mayor caída desde que se implementó la medida en mayo, y su tasa anual fue de 14.73%, la menor en 10 quincenas.
Pese a la reducción de la inflación, analistas no ven claro que la política monetaria se vaya a relajar en el corto plazo, pues la inflación subyacente, que es la que contiene los bienes y servicios cuyos precios son menos volátiles y es la que guía las decisiones del Banco de México (Banxico), volvió a subir por décima segunda quincena consecutiva y se ubicó en 8.66%.
Lo más desafortunado es que Jonathan Heath advirtió que la reducción de la inflación será prolongada, a tal grado que los mexicanos podrían enfrentar el descontrol inflacionario hasta el 2024.