Se encomendó a Dios y murió 

el

Por Carlos Sánchez Hernández

Vecinos de la comunidad Cabellal Uno, de cazones reportaron la muerte de una costurera en el interior de su vivienda, se les hizo extraño no verla y fueron a buscarla llevándose la desagradable sorpresa.

La ahora occisa vivía sola y padecía de hipertensión arterial, por lo que inmediatamente dieron parte a las autoridades ministeriales.

Un grupo de la Policía Ministerial y peritos criminalistas se trasladaron hasta la comunidad para realizar el levantamiento del cuerpo de quien en vida respondía al nombre de Filiberta Alarcón Ramírez, contaba con 65 años de edad y se dedicaba a la costura.

Su cuerpo fue localizado en estado de putrefacción, los vecinos aseguran que tenía por lo menos tres días que no la veían, la ahora occisa se encontraba acostada en su cama y a su lado estaba una Biblia abierta, lamentablemente murió sola.

Los vecinos señalaron que doña Fili, como le decían de cariño, padecía de hipertensión y últimamente se había sentido mal, por lo que siempre estaban al pendiente de ella.