Si hubo cheques, pero nunca llegaron a sus manos

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DE LA REDACCIÓN

Más de nueve millones de pesos fueron pagados por gobierno del estado como indemnización a los más de 50 elementos de la extinta policía intermunicipal, que luchaban por las vías legales para lograr una indemnización por el trabajo devengado para la institución policiaca.

Sin embargo estos nueve millones nunca fueron repartidos a los elementos despedidos, injustificadamente, luego de que se desarrollará la demanda laboral y el laudo fuera favorable para gobierno del estado, ya que se descubrió que esta dependencia emitió un sinfín de cheques a favor de los involucrados; sin embargo, estos nunca llegaron a sus manos aunque, lamentablemente, sí fueron cobrados en la institución bancaria Banorte.

Ante esta situación los ahora defraudados buscan acción penal presentando formal denuncia ante la Unidad Integral de Procuración de Justicia, donde aseguran que los cheques que aparecen a sus nombres firmados y cobrados según consta en el expediente, donde se dicta un laudo a favor de gobierno del estado, jamás fueron firmados por ellos y mucho menos cobraron en Banorte como aparece hoy en el expediente laboral.

Así lo dio a conocer el abogado de las víctimas, en las puertas del séptimo distrito judicial, donde  la fiscal de distrito dijo que sería procedente la denuncia, aunque por la cantidad de víctimas era importante que se realizará por escrito para ser enviados los cheques a estudios científicos y de esta manera buscar el apoyo de la Comisión Bancaria para destrabar este problema.

Más de 34 elementos de la extinta policía intermunicipal se dieron cita en las instalaciones de este recinto judicial, pidiendo apoyo para lograr justicia y recibir lo que conforme a la ley les corresponde, ya que además aseguran que el monto que aparece en los cheques de sus liquidaciones no es ni siquiera la mitad de lo que, legalmente, alcanzarían por un despido injustificado.

El grupo de defraudados aseguró que continuará ‘tocando puertas’ hasta que caigan los responsables de este despido masivo,  así como del fraude del cual fueron objeto, ya que ellos aseguran jamás haber firmado y mucho menos cobrado esas cantidades de dinero que los llevaron a perder el auto en el juicio laboral.