
La holandesa, Dafne Schippers, hasta hoy reina de la velocidad europea, cambió el título de "gran esperanza blanca" por el de Campeona del Mundo de 200 metros, al batir con un nuevo récord de los campeonatos (21.63) a las jamaicanas, Elaine Thompson (21.66) y Veronica Campbell-Brown (21.97).
Una recta final majestuosa entregó la corona a la holandesa, que había desembocado tercera en la curva y terminó comiéndose a las dos jamaicanas. La elección de los 400 metros como única prueba en Pekín por parte de la estadounidense, Allyson Felix, tres veces Campeona del Mundo, y la renuncia de la jamaicana, Shelly-Ann Fraser, defensora del título, habían dejado la final muy abierta.