POLITICA URBANISTA GLOBAL / DE GUASON A MAQUIAVELO / POR. ARQ. BRAULIO JAVIER GARCIA NIEVA

el

 

19a

 

Son bromas y amenazas en estilo de arranques y rabietas, así es el estilo de Donald Trump, el actual presidente de los estados unidos que ha hecho de su singular forma de gobierno una forma totalmente nueva, generando comentarios muy polarizados dentro y fuera de su país, para algunos es un fanfarrón que muestra explosividad en sus declaraciones habladas o escritas en su propio medio de comunicación, para otros es un genio que va tejiendo lentamente su estrategia y que solo algunos pocos logran ver como su estrategia va conformando el mundo de la manera que el espera, al mero estilo de Maquiavelo que con sus palabras y susurros genera nuevos millonarios y va allanando el camino a nuevos grupos de poder globales y que se preparan para este nuevo orden mundial que algunos llaman tripolar.

De esta forma vemos que conforme avanza y se prolonga la guerra en el Golfo Persico, EUA sigue posicionando sus porta aviones y reacomodándose en la zona evitando las bases que solo le generaban gasto y reforzando las zonas más estratégicas siendo este movimiento observado por pocos , puesto que entre tantas declaraciones aparentemente ocurrentes, este resultado generara que EUA tenga un menor gasto por su presencia en la zona justificado por la “perdida” de bases militares cuando en realidad en una perspectiva más amplia y con los avances tecnológicos actuales, ya se requieren menos presencia física con los mismos resultados.

Así de las al menos 19 ubicaciones en todo medio oriente, con sus mayores concentraciones en Catar, Baréin, Kuwait, EAU y Arabia Saudita, con sus aproximadamente 40,000 efectivos si al final de este conflicto armado se conservan solo la tercera parte de instalaciones y de necesidad de presencia física en la zona, pues la ganancia para Norteamérica será grandiosa, pues le permitirá reducir su gasto y aún así mantener su control de la zona que viene haciendo desde la década de los 70´s.

A esta reducción en Medio Oriente hay que sumarle el reacomodo en Europa donde todo comienza con un presidente que va y les dice de frente que los países europeos se han aprovechado de EUA por mucho tiempo, haciendo ver que desde la segunda guerra mundial el guardián de Europa ha sido EUA para evitar que Rusia domine el Area, más sin embargo Europa y más específicamente la OTAN no agradece lo suficiente por esta defensa, es con este reclamo, que más adelante exige un aumento del pago por seguridad a las países de la unión europea, movimiento que algunos calificaron de golpe bajo, al mero estilo de un cobro de piso, de EUA a Europa, más sin embargo, en perspectiva más amplia vemos que este movimiento le permitió a nuestros vecinos del norte reducir y limitar su presencia en el viejo continente, así como direccionar sus energéticos para lo que se venía y dejar a Europa solo como meros clientes que en su necesidad de energéticos comprarían al precio que fuera necesario para que su población pueda sobrevivir, y que mejor escusa para no bajar tus precios de venta, si no que lograr que todo el mundo suba sus precios y automáticamente volverse competitivo.

Es al día de hoy finales de abril del 2026 donde EUA ha cambiado y por lo visto seguirá cambiando el tablero mundial, modificando su presencia y sobre todo garantizándose así mismo su propia supervivencia reduciendo sus fronteras, endureciendo la doctrina Monroe y reforzando el imperialismo que siempre ha demostrado desde su creación, solo retrayéndose ante la presencia de otras ahora 2 potencias que ya juegan su mismo juego y ya tienen fuerza suficiente para mantenerse cono dignos contrincantes, libres e independientes, con monedas fortalecidas, con sistemas de pagos globales propios, con reservas económicas y energéticas suficientes y sobre todo con poderío e influencia global.

El mundo no será tripolar porque tres potencias decidan compartir el poder. Será tripolar porque una de ellas —la que hasta ahora dominaba sola— ha decidido que es más rentable replegarse y cobrar entrada. Trump no está perdiendo bases. Está cambiando el negocio. Y Europa, como Medio Oriente, está descubriendo que el "paraguas de seguridad" siempre fue, en realidad, una factura por cobrar.