María Amparo Casar - Mas allá de la coyuntura
En el caso de Guerrero —como antes en Michoacán o Tamaulipas— los gobiernos federal y estatales han actuado de manera reactiva a pesar de la añeja presencia de grupos guerrilleros y delincuenciales en la entidad, de las condiciones de ingobernabilidad y de la conocida vinculación entre autoridades locales y todo tipo de organizaciones fuera de la ley.
Hasta el momento se han planteado tres propuestas que buscan aplacar el descontento social y las movilizaciones, así como dar respuesta a las demandas de justicia y seguridad: la renuncia del gobernador, la desaparición de poderes y la intervención federal, ya sea en el modelo Michoacán con el “castillazo” o en el de Tamaulipas con la anulación o desmantelamiento de las policías municipales.

